LA PAZ (Télam) -- El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó ayer a la oposición de gestar un golpe de Estado
civil cuando se produjeron bloqueos de rutas entre el oriente y el occidente en 3 de las 5 provincias gobernadas por
sus detractores.
"Hay personas que van agrediendo, que van realizando acciones totalmente injustas, entonces siento que es una forma
de no respeto a la población; hablan de tomar instituciones, eso es prácticamente un golpe civil al Estado", denunció.
El mandatario repudió también la brutal agresión que sufrieron el pasado viernes y el lunes efectivos policiales,
entre ellos el comandante cruceño Wilge Obleas, pateado en el suelo por grupos ultraderechistas de la Unión Juvenil
Cruceñista que quisieron tomar el comando departamental de la policía.
"Estos grupos de poder económico, que no respetan a la población civil y ahora a la policía nacional, son cada vez
más reducidos, pero también cada vez más violentos y radicales contra las instituciones", agregó Morales.
El mandatario ratificó que su gobierno hará respetar el mando único policial y aseguró que el pretexto de recuperar
parte del Impuesto Directo a los Hidrocarburos y las autonomías, no lograrán fraccionar a la policía.
En tanto los prefectos de Santa Cruz, Beni y Pando bloqueaban desde anoche y por 24 horas las rutas que comunican el
rico oriente agrícola y petrolero con el occidente, pese al llamado al diálogo formulado por el gobierno.