MADRID (EFE) -- Al menos 153 personas fallecieron en un accidente aéreo ocurrido ayer en el aeropuerto madrileño de
Barajas cuando un aparato MD-82 con 173 ocupantes se estrelló durante la maniobra de despegue. 20 heridos fueron
trasladados a varios hospitales de la capital española, algunos en estado crítico.
El vuelo JK5022 de la compañía Spanair, con destino a Las Palmas de Gran Canaria (archipiélago atlántico español),
inició la maniobra de despegue a las 14.45 horas, después de un retraso de más de una hora, y se desplomó a tierra.
Luego se informó que un motor se incendió.
El fuerte impacto hizo que la máquina se rompiera y se originara un gran incendio dado que en el momento del
despegue los aviones suelen llevar el depósito lleno de combustible.
Efectivos de los servicios de rescate relataron que el escenario que hallaron al acercarse al avión era dantesco,
con bastantes cadáveres carbonizados.
En el avión viajaban 173 personas, de las que 166 eran pasajeros y 7 tripulantes, informó la ministra española de
Fomento, Magdalena Alvarez.
Las autoridades recuperaron la caja negra de la aeronave y un juzgado de Madrid se hizo cargo de la investigación de
las causas del siniestro.
Los cuerpos fueron trasladados a un pabellón del recinto ferial de Madrid, donde un equipo de forenses y expertos en
pruebas de ADN realizarán las labores de identificación. Se trata del mismo recinto que acogió a las víctimas mortales
tras los atentados a varios trenes en Madrid el 11/3/04, en los que murieron 191 personas.
El director general de los Servicios de Protección Civil de Madrid, Ervigio Corral, aseguró que hay muchos niños
entre los fallecidos y también entre los heridos. Narró que cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar del
accidente el panorama era desolador y no se podía apreciar que allí había un avión, excepto por los restos de una cola.
La desesperación de numerosos familiares contrastaba con el caso de una pareja canaria que perdió el vuelo por 3
minutos y se salvó así del accidente.
Sobre el particular, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, interrumpió sus vacaciones en
Andalucía, así como varios ministros, para seguir de cerca la información acerca de lo sucedido.
Directivos de Spanair aseguraron que el aparato, un MD-82, pasó la revisión anual el 25 de enero por personal propio
de la compañía y desde entonces no había registrado problemas. Tenía 15 años de antigüedad y llevaba 9 años en
actividad.
Las autoridades anunciaron que no se dará a conocer la identidad de las víctimas hasta que hayan sido informados los
familiares, por lo que tampoco hay datos aún acerca de su nacionalidad. Sin embargo, algunas fuentes informaron de que
entre los pasajeros había 2 suecos y 1 chileno.
El vuelo JK5022 era en código compartido, Spanair-Lufthansa, y el destino es un lugar tradicional de vacaciones, en
especial en esta época veraniega.
La ciudad de Madrid y el gobierno de la región en la que está la capital de España decretaron 3 días de luto oficial
a partir de hoy, en señal de duelo por las víctimas del desastre aéreo.
El accidente de ayer en el aeropuerto madrileño de Barajas es el más grave ocurrido en Europa en la última década.
Es, además, uno de los 7 mayores registrados en Europa desde el 27/3/77, fecha en la que 2 Boeing de las compañías
KLM y Pan Am se estrellaron en el aeropuerto de Los Rodeos, en la isla canaria de Tenerife. Entonces murieron 582
personas, en lo que sigue siendo el mayor accidente aéreo en la historia de la aviación comercial.