A más de 30 días de la derogación de las retenciones móviles a las exportaciones, las bases del sector agropecuario
del sudoeste bonaerense están comenzando a reclamar --en voz cada vez más alta-- nuevas medidas de fuerza para
protestar por la ausencia de diálogo entre el gobierno y el sector rural y, puntualmente, el fuerte intervencionismo en
los mercados del trigo y la carne.
Por el momento la dirigencia intenta poner paños fríos, convencida de que la aplicación de reclamos drásticos podría
provocar enfrentamientos con el resto de la sociedad; sin embargo, cada vez son más los chacareros que piden
abiertamente volver a los paros e, incluso, a las rutas.
El presidente de la Asociación de Ganaderos de Villarino para la Sanidad Animal Zona Norte (Agavisa), Fernando
Carrizo Fierro, manifestó que si no llega una señal clara, por parte del gobierno nacional, "la situación se tornará
inestable".
"Veo un futuro cercano muy peligroso para la paz del país, porque las autoridades están mostrando una total
irresponsabilidad en el manejo de esta delicada situación", manifestó el productor.
Aclaró que, en lo personal, promueve el respeto por lo que dictaminen las autoridades de la Mesa de Enlace
Agropecuaria Nacional, aunque reconoció que en los próximos días los chacareros del sur bonaerense se reunirán para
evaluar la situación y seguramente se declararán en estado de asamblea permanente.
"Seguramente nos vamos a concentrar en las rutas para desarrollas nuestras reuniones. Pero que se entienda bien: aún
no está dispuesta una medida de mayor envergadura", añadió.
El presidente de la Sociedad Rural de Coronel Pringles, Manuel Domínguez, afirmó que si bien se acatará la decisión
que tome la Mesa de Enlace Agropecuaria, los productores "quieren hacer algo para demostrar su enojo y angustia por la
situación del campo".
"En lo particular, me parece muy bien que Alfredo De Angeli y Eduardo Buzzi hayan regresado a las rutas, porque las
soluciones no aparecen. Veremos qué medidas se toman en los próximos días, aunque no descartamos un paro o alguna otra
protesta. Está claro que algo debemos hacer para cambiar esta situación", confirmó.
En tanto, el titular de la Asociación de Productores de Villarino Sur, Sergio Urrutia, afirmó que no observa en el
gobierno la intención de solucionar la problemática del campo.
"La resolución de esta situación no es de tipo técnico, sino político-ideológica. De allí que el hombre de campo
esté tan nervioso. De cualquier manera, estaremos atentos a lo que pase en el resto del país", sostuvo.
Urrutia manifestó que la idea de los productores del sur de Villarino no es volver a cortar nuevamente la ruta
nacional 3, sino "empezar tranquilos" y, en la medida en que se vaya intensificando el reclamo, acompañar lo que ocurra
a nivel nacional.
"Los chacareros están muy molestos y hay una tensión muy alta tanto por el tema trigo como por la carne y la
lechería. De hecho, creo hoy la gente de campo está preparada y dispuesta para cualquier cosa. El panorama es muy
incierto y todo puede pasar", afirmó.
El productor de Stroeder José Zara indicó directamente que es necesario salir nuevamente a las rutas como medida de
protesta por la falta de soluciones por parte del gobierno a la problemática del sector rural.
"La situación en mi distrito, Patagones, es muy crítica. En mi localidad los chacareros son más chicos y se han
jugado las últimas cartas esperando una primavera que pueda salvar tanto el poco trigo que se sembró como la
ganadería", dijo.
"Lamentablemente, de los funcionarios todavía no hemos conseguido mucho, por lo que la situación sigue siendo
caótica", añadió.
Zara aseguró que la gente quiere manifestarse nuevamente en las rutas.
"No somos escuchados. En nuestra zona, que es tan marginal y no tiene ningún beneficio respecto de la zona núcleo,
no podemos seguir produciendo de esta manera. Además, tampoco se dan cuenta de que los pueblos se están deshabitando
porque los chacareros deben vender sus campos", remarcó.
Incertidumbre
Carrizo Fierro remarcó que se avizora otro tipo de conductas por parte del gobierno nacional en cuanto a la relación
con el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Carlos Cheppi, pero reconoció estar preocupado por las
reales potestad y facultad que pueda tener definir y rediseñar una política agropecuaria nacional.
En ese sentido, recordó que quien se desempeñara como titular de la EEA del INTA Hilario Ascasubi en la década de
1990, ya avisó que tiene algún grado de limitación en sus funciones por parte del secretario de Comercio Interior de la
Nación, Guillermo Moreno, así como del presidente del Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, Ricardo
Etchegaray.
"Esto nos preocupa, porque son interferencias que están operando en forma nociva dentro de lo que nosotros tenemos
como proyecto para el agro de la región", lamentó.
"Además, los tiempos actuales no permiten dilatar mucho más en que esta vocación del gobierno se plasme en una
propuesta concreta", añadió.
Carrizo Fierro afirmó que peleará fuertemente para que la problemática del sudoeste bonaerense esté presente en la
negociación de la Mesa de Enlace con el gobierno nacional.
"Consideramos imprescindible que esta zona de Buenos Aires --que corresponde al 25% del territorio-- esté
contemplada con el grado de prioridad que requiere una política agropecuaria para nuestra provincia", sostuvo.
El productor recordó que el próximo lunes 29 la ministra de Producción y Asuntos Agrarios bonaerense, Débora Giorgi,
visitará el distrito de Villarino.
"Necesitamos que tanto ella como el gobernador Daniel Scioli, al menos por la problemática del sudoeste, se
conviertan en gestores y líderes del reclamo ante el gobierno nacional", concluyó.
Se acentúa la crisis
El secretario de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) e integrante de la Mesa de Enlace, Javier Jayo Ordoqui,
dijo que este año la producción agrícola se reducirá un 25% o más por la falta de inversión en tecnología; que se
perdieron más de 1,5 millones de vientres; que la producción de leche bajó casi un 10%; que hay un proceso de
liquidación de tambos; y que también disminuirá el área sembrada con maíz.
"Los gobernantes deben tomar conciencia de que la Argentina es un país agroexportador y apostar al campo por las
ventajas competitivas que posee el país en relación a otras naciones. Pero el gobierno está haciendo todo al revés: la
Argentina es el único país donde ha disminuido la producción de trigo", indicó.