Una niña de 13 meses permanece internada en estado crítico en terapia intensiva del Hospital Penna, con un cuadro de
Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), informó ayer la asociación de lucha contra la enfermedad, LUSUH filial Bahía Blanca,
que preside Miguel Angel Caracciolo.
El caso de la pequeña, quien tiene asistencia respiratoria, constituye el número 19 que se detecta en nuestra ciudad
en el transcurso del presente año.
"De esta manera, llegamos al preocupante y triste promedio anual de esta enfermedad que viene registrando nuestra
ciudad y con inminentes riesgos, dada la época del año, de superar los índices que se computan anualmente", señala un
comunicado de la institución.
El año pasado, el ministerio de Salud bonaerense prohibió la venta de carne picada que no haya sido molida delante
del consumidor en las carnicerías de toda la Provincia y tiene por propósito reducir el impacto del SUH, que puede
tener desenlace fatal y afecta, principalmente, a niños.
Si bien el Código Alimentario Argentino ya lo establece desde hace tiempo, contemplaba excepciones para autorizar a
establecimientos de gran volumen de ventas, como los hipermercados, a tener la carne molida envasada previamente a la
comercialización.
La norma establece que no se puede picar grandes cantidades, guardarlas y luego fraccionarlas para venderlas. Esta
medida aporta más seguridad, ya que atenúa la posibilidad de que se contamine con la bacteria que provoca el Síndrome
Urémico Hemolítico.
Esta enfermedad se contrae, en la mayoría de los casos, por el consumo de carne mal cocida portadora de una bacteria
denominada escherichia coli.
El mal afecta, en nuestro país, a unas 300 personas por año; la mayor parte de ellas, niños de entre 6 meses y 5
años.
En muchos casos, el riesgo aparece cuando la carne no está cocida en toda su superficie y en el interior. Esto es
muy común en las comidas que llevan carne picada y cuando la cocción se realiza en forma rápida, no homogénea, la
bacteria que produce esta enfermedad no se destruye.