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LO QUE QUEDO DEL FESTIVAL DE CINE DE MAR DEL PLATA
Los desafíos de una "nueva era"

     En la Argentina se realizan anualmente setenta festivales y muestras de cine, pero el más importante --por tradición y envergadura-- es el de Mar del Plata. La de este año fue la edición competitiva número 22. La primera se realizó en 1959 y fue organizada por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina. Hubo una edición anterior, en 1954, pero no tuvo carácter competitivo y sus organizadores privilegiaron el glamour y la presencia de artistas en perjuicio de las películas.
     Con alrededor de cuatrocientos títulos, entre corto, medio y largometrajes, esta 23 edición mantuvo el caudal fílmico de años anteriores.
     Sus autoridades afrontaron el desafío de realizarla nuevamente en el mes de noviembre, como ocurrió en los primeros tiempos de la "nueva era". La principal razón del cambio de fecha es que marzo queda en medio de los festivales de Berlín (febrero) y Cannes (mayo) y los productores retacean la entrega de filmes.

Clásico y moderno
     Según expresiones del director artístico del festival Fernando M. Peña, se buscó un equilibrio entre "lo clásico y lo moderno". Lo primero se podía apreciar en las muestras retrospectivas: cine polaco, italiano, boliviano, portugués y películas del director francés Jean Pierre Melville.
     En cambio, "lo moderno" se canalizó preferentemente a través de las muestras competitivas (internacional, latinoamericana y argentina), de un muestrario del novísimo cine independiente norteamericano y filmes incluidos en otras secciones.
     En todos estos casos se privilegió el material que habitualmente no logra insertarse en el circuito comercial, dominado --como se sabe-- por el cine de Hollywood.

Homenajes
     Hubo varios homenajes. Por caso, a Libertad Lamarque al cumplirse cien años de su nacimiento (el próximo lunes), con la proyección de la película La ley que olvidaron (1937), de José A. Ferreira, un melodrama donde la actriz compartió cartel con Santiago Arrieta, Herminia Franco y Pepita Muñoz.
     También se concretó un homenaje a El jefe , de Fernando Ayala, al cumplirse cincuenta años de su estreno, ocurrido el 23 de octubre de 1958. La placa recordatoria, con destino a la empresa productora Aries Cinematográfica, la recibió el actor Duilio Marzio.
     Pero el homenaje más significativo fue el premio Astor a la trayectoria cinematográfica entregado a Leonardo Favio por la presidenta de la Nación, cuya presencia --impuesta a los organizadores del festival-- alteró considerablemente la ceremonia de apertura, además de imprimirle un sesgo político a un acto que debía revestir un carácter eminentemente cultural.
     Nadie puede negar la legitimidad de esta distinción, como tampoco nadie puede negarle a Favio su derecho a ser un incondicional a los Kirchner, ya sea por convicción o conveniencia. Lo que sí resulta cuestionable son sus expresiones destinadas a denostar a quienes no piensan como él.

Secciones
     Jorge Luis Borges tuvo su propia sección, denominada "Alrededor de Borges", que incluyó filmes poco accesibles, que la literatura de este escritor propuso a cineastas de épocas y culturas muy distintas.
     Esta sección incluyó Los muelles de Nueva York (1927), de Joseph von Sternberg, por la frecuente mención que Borges hizo de este cineasta alemán.
     Otra sección muy apreciada fue la "Antología de cómicos argentinos", conformada por veinte filmes que compendian diversas formas de ejercitar el humor en el cine.
     El cine documental tuvo una fuerte presencia. Son de rescatar sendas biografías dedicadas a Homero Manzi y Norberto Aroldi, y Regreso a Fortín Olmos de Patricio Coll y Jorge Goldenberg, que proporciona un amplia información sobre los estragos causados por la compañía inglesa La Forestal Argentina en el norte de la provincia de Santa Fe y la frustrada experiencia de constituir una cooperativa de hacheros, por la intromisión de elementos subversivos de diverso pelaje.

Valioso aporte
     Durante el festival fueron presentados los siguientes libros: Cine argentino en capítulos sueltos del ya fallecido periodista Jorge Miguel Couselo; Jean Pierre Melville, por autores varios; David Lean, el rey de los momentos de Juan Carlos Fauvety; Metrópolis de Fernando M. Peña; y un catálogo editado por la Asociación Argentina de Autores de Fotografía Cinematográfica.
     En su conjunto, estas publicaciones constituyen un valioso aporte al estudio de la historia del cine. La presentación de Metrópolis incluyó la exhibición de los fragmentos de la película recientemente descubiertos en el Museo del Cine de la Ciudad de Buenos Aires, que se consideraban perdidos y que permitirá recuperar la duración original de este famoso filme de Fritz Lang de 1926.
     El premio Astor de Oro a la mejor pelicula correspondió a Still walking del japonés Hirokazu Kore-Eda, de notable realización, que también fue premiada por la Asociación de Cronistas de Cine de Argentina, cuyo jurado estuvo conformado por este cronista junto a los periodistas Pablo De Vita y Fernando Brenner.

Bien y mal
     Resultaron inobjetables los premios al mejor director (el japonés Kiyoshi Kurosawa, por Tokio sonata ), y al mejor actor (el danés Ulrich Thomsen, por su labor en Fear me not ). En cambio resultaron superiores las actuaciones de Sandrine Bonnaire en Un coeur simple (Un corazón simple), y de Susanne Wolf en The stranger in me (Un extraño en mí) por sobre la galardonada mejor actriz Isabelle Huppert por Home.
     También merece una mención El artista de Gastón Duprat y Mariano Cohn, sobre un guión de Andrés Duprat, que no recibió ningún premio, pero es un filme fresco, original e ingenioso, con algunas secuencias cargadas de humor corrosivo hacia los galeristas, curadores y críticos de arte.
     Otra mención especial le cabe a José A, Martínez Suárez, el presidente del festival, que a pesar de sus 83 años demostró una envidiable energía y una permanente predisposición para resolver los problemas, grandes o pequeños, y siempre lo hacía con muy buen humor.

Agustín Neifert/Especial para "La Nueva Provincia"

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