A todo el mundo le parece que Britney Spears encontró por fin el buen camino. La cantante fue la principal ganadora
de la última entrega de premios MTV y está a punto de lanzar su próximo disco Circus
. En los últimos meses, a pesar de no haber recuperado la custodia de sus hijos, se dedicó a pasar el mayor tiempo
posible con ellos y a intentar recuperar la cordura que hace dos años a ratos parecía perdida.
Un documental producido por la cadena musical MTV y titulado Britney Spears on the record
mostrará a la nueva Britney el 30 de este mes en Estados Unidos. Pero varios portales de Internet muestran fragmentos
de lo que cuenta una desesperada Spears en la cinta.
En ella, la rubia se ve recuperada tanto física como psicológicamente, pero no duda en desahogarse ante las cámaras.
"¿En qué demonios estaba pensando?", se pregunta al hablar de su reciente pasado: un año en que se divorció, provocó
escándalos públicos con la policía, se rapó la cabeza y fue internada en un centro psiquiátrico.
Hoy volvió a tener derecho a visitar a sus hijos, pero sus asuntos tanto legales como financieros siguen bajo el
control de su padre y su ex marido, Kevin Federline, tiene la custodia de los dos pequeños.
Y es que no todo es color de rosa para la cantante de 26 años, que se confiesa entre lágrimas en el documental
inédito.
"No hay ilusión en mi vida. No hay pasión. Hay días realmente buenos, pero luego están los malos. Incluso cuando
estás en la cárcel sabes que en algún momento saldrás de allí", declara la cantante.
"Pero en esta situación", continúa, "siento como si nunca fuera a terminar. Todos los días lo mismo". Y añade: "Es
que es demasiado control. Si no estuviera bajo las restricciones que vivo, me sentiría liberada. Cuando hablo de cómo
me siento es como si me oyeran, pero realmente no están escuchando".
"Si haces algo mal en tu trabajo, puedes arreglarlo y seguir adelante", se lamenta Britney. "Pero yo estoy teniendo
que pagar por lo que he hecho durante demasiado tiempo. Y no quiero convertirme en una prisionera, siempre he querido
sentirme libre". (Télam)