Lo pedían. Parecía estar alejado del plantel. Y, urgido de resultados, parece ser una de las opciones de Daniel
Florit. Armando Mondelo está teniendo sus minutos en cancha. Después de una estupenda temporada en el certamen
liguista, el entrenador aurinegro recurrió al "9" de la casa para buscar la recuperación.
De todas maneras, Olimpo sigue en baja, dejó atrás su racha positiva, perdió consistencia en varios sectores del
campo de juego, aunque tendrá una nueva revancha ante el siempre complicado Chacarita.
Para "Armandito" el gol llegará por decantación, no se autopresiona por convertir sino prioriza el resultado
colectivo. Ahora sólo piensa en el "Funebrero", un nuevo escollo en el sinuoso recorrido aurinegro.
--¿En qué cosas trabajaron en la semana para volver al triunfo?
--En la intensidad colectiva. Eso sí, estamos tranquilos porque el equipo tiene una identidad juegue quien juegue.
Olimpo siempre ejerce presión en su cancha, todos nos respetan y estamos en condiciones de ganar. El técnico cambió
algunas cosas en el armado táctico, busca más profundidad de mitad de cancha hacia delante y mayor peso ofensivo.
--¿La idea es utilizar los carriles para llegar con frecuencia al área oponente?
--Seguramente. Tenemos jugadores importantes arriba. Ricci (Marcelo) es un jugador potable por la derecha, Robles
(Javier) es un jugador desequilibrante y Olivi (Mauro) tiene una habilidad innata. Si lastimamos por los costados,
mantenemos un orden y pegamos en los momentos justos, estamos preparados para sumar los tres puntos.
--¿Estás obsesionado por convertir?
--No, básicamente quiero ganar. El ánimo, el panorama y la mentalidad de un jugador cambian rotundamente a favor del
plantel. El gol alimenta al delantero, el público se entusiasma con uno mismo y, posiblemente, todo llega con el
tiempo. Sería una hermosa alegría convertir, aunque no es la principal prioridad.
--Además, cuando el equipo suma de a tres las chances de seguir en el equipo inicial se acrecientan.
--Sí, puede ser. Pero estoy disfrutando de este momento. No me siento presionado por anotar un gol, estoy
acostumbrado a pasar por este tipo de etapas. Si hago un gol soy un fenómeno y si en tres partidos no hago nada, paso a
ser el peor jugador del equipo. Realmente, tengo una serenidad en ese sentido. Las cosas llegan a su debido tiempo.
--¿Qué te dijo Florit (Daniel) tras el partido en Mendoza?
--Que estaba conforme con mi trabajo. Me dijo que jugué para el equipo, colaboré con los volantes y, pese al
resultado final, se sintió respaldado por el funcionamiento del equipo. Fue un partido friccionado, complicado, tuvimos
que poner el overol en momentos candentes del juego.
--¿Vas a jugar el sábado en la Liga del Sur?
--Sí, no habría problemas. Lógicamente, Daniel (Florit) me tendrá que dar el visto bueno. De todas maneras, me
gustaría jugar estos últimos partidos en el torneo local. Al menos, desde lo personal, sería una linda despedida.