Según sostuvo el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, la única forma de salir de la actual crisis
mundial es con "consenso, sentido común y tirando todos del mismo carro, pero da la impresión de que el gobierno es el
único que lo hace y para el lado que se le ocurre, porque muchas veces pone las varas del otro lado de la herrería...".
La falta de diálogo, una de las premisas alentadas por la Comisión de Enlace que conforman las cuatro entidades del
campo (CRA, SRA, FAA y Coninagro), es un obstáculo, hasta ahora, "insalvable" para la búsqueda de las soluciones que
pretende un sector que, al margen de las remanidas retenciones, sumó a la sequía y a la caída del precio de los
commodities como factores indirectos de conflictividad.
Llambías habló de "penitencia" del gobierno hacia el campo; de los nuevos vínculos hacia cuestiones políticas, como
la postura adoptada por la decisión de estatizar las AFJP's; del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos; y del futuro
de la ganadería y del trigo, entre otros.
De 62 años, casado y sin hijos, con campos en el distrito de General Belgrano (donde reside) y Emilio V. Bunge
(General Villegas), y con una amplia carrera gremial en CARBAP y CRA, admitió también --en una charla con
"La Nueva Provincia"-- que ha "crecido mucho" desde que estalló el conflicto campo vs. gobierno.
"Sí, claro. He crecido mucho... porque almuerzo y ceno a cualquier hora y tengo como 10 kilos de más", sostuvo
Llambías, en el único momento en que se permitió sonreir, una faceta que, acaso por su personalidad, cuesta apreciar.
Un tramo de la conversación es el siguiente:
--¿Cómo es la relación de la Comisión de Enlace, hoy, con el gobierno?
--No existe. Desde que asumió el nuevo subsecretario de Agricultura (Carlos Cheppi), tuvimos tres reuniones y una de
ellas en forma ocasional, en la que participó el gobernador de la provincia de Buenos Aires (Daniel Scioli). Pero no
pasó más allá de algunos llamados telefónicos formales, donde se mostró preocupado por temas puntuales.
--¿Qué impresión le causa Cheppi?
--Tiene mucho experiencia como técnico del INTA y conoce bien los temas, pero hasta no hemos acordado nada.
--¿Qué pasará entonces, si virtualmente no hay diálogo?
--No hay dudas de que el gobierno decidió ubicar al campo en un rincón, como cuando nos ponían en penitencia en
épocas de estudiantes, pero lo que no sabe es que destruyendo al campo, y al país, como lo está haciendo, se hunde solo.
"Vemos temas muy graves que no son resueltos, como algunos que no tienen una causa directa, pero que tampoco van en
apoyo, como la sequía. Tenemos el caso de los mercados internacionales, donde han caído los precios. Con esto quiero
decir que todas las producciones están, a excepción del limón, en crisis y aún no hay respuestas oficiales.
"La única forma de salir de una crisis mundial como la actual es con consenso, sentido común y tirando todos del
mismo carro, pero da la impresión de que el gobierno es el único que lo hace y para el lado que se le ocurre, porque
muchas veces pone las varas del otro lado de la herrería...".
--Los paros y las movilizaciones del sector ya quedaron atrás, pero ¿cuál es el camino que viene?
--Yo no sé si hay que descartar esas etapas, lo que sí sé es que este no es el momento. Hoy, todos los ciudadanos
tenemos una situación muy compleja, y los integrantes de la Comisión de Enlace, respetuosos de los problemas de otros
sectores, hemos frenado los reclamos porque acá se pretende una solución general y, luego, vendrán las particulares.
"Sí estamos acompañando lo que consideramos que es defender la seguridad jurídica de la Nación, el derecho de
propiedad y el derecho de los trabajadores, como es el caso de las AFJP's, donde más allá de discutir si la ley es
buena o mala, lo que estamos debatiendo son los derechos adquiridos. Y ahí coincidimos las cuatro entidades, porque
entendemos que hay un despojo real hacia los ciudadanos".
--¿Qué los movilizó a manifestarse en contra de la decisión del gobierno de estatizar el sistema previsional?
--Por el trabajador actual y por el que está aportando. No es la primera vez que al jubilado, o al futuro jubilado,
se le sacan fondos, y acá nuevamente se lo hará. Hoy estaban mucho más controlados y creemos que el gobierno pretende
hacer caja de un manotazo. También que en Diputados se tendría que haber dado una discusión mucho más importante y,
ahora, esperamos que el Senado lo haga. Si se sigue votando a libro cerrado, corremos el riesgo de autoritarismo en la
Argentina.
--Esta participación política, acaso impensada hace algunos meses por parte de entidades representativas del campo,
implican el punto de partida para futuras incursiones en otros temas?
--Uno nunca puede predecir lo que pasará; sí sabe que tiene obligaciones que cumplir con sus representados, que
están en todos los partidos políticos de la Argentina, incluso en el oficialismo, y que tienen que representar los
intereses del campo.
"Lo que nos fuimos dando cuenta es que defender la República y defender el federalismo, también era defender los
intereses no sólo de los productores, sino de los hombres del interior y por eso actuamos. Ahora, si nos vamos a
dedicar a políticas partidistas, eso pasará por decisiones personales de cada dirigente. Sí creemos que es bueno que
los productores agropecuarios no pierdan su condición de ciudadanos, opinen y se introduzcan en política. Hace unos
días me dijeron que como dirigente no podía meterme en otras áreas, pero antes de dirigente soy ciudadano y como tal
opino".
--¿Ud. es partidario de la creación de alguna agrupación del campo para que haga política?
--El tiempo lo dirá, pero yo no creo en partidos que sean representativos de minorías. Sí que haya gente del campo
en el congreso, así como hay de otros sectores, porque es una forma de tener líderes de opinión que ayuden a que los
mismos diputados y senadores conozcan rápidamente estos temas.
--¿Cuál es su perspectiva del conflicto con el gobierno, hoy, a poco más de cuatro meses desde el voto de Julio Cobos
por la resolución 125?
--Creo que hubo un número importante de planetas que se alineó en un determinado momento, cuando le dimos no menos
de siete oportunidades al gobierno de solucionar el tema, la más clara y más concreta antes de la renuncia del ministro
(de Economía, Martín) Lousteau, lo que hubiera evitado muchos costos al país.
"Hasta el mismo Cobos le dio la oportunidad, cuando se fue al cuarto intermedio para discutir el tema del proyecto
(de Carlos) Reutemann, que tenía un apoyo importante de la ciudadanía. Pero quedó claro que el matrimonio gobernante
prefirió, y prefiere, la confrontación a la solución".
--¿Qué pasó después de la decisión de Cobos? ¿Hubo ganadores y perdedores? ¿Cuál es su visión ahora?
--Primero hay que hablar de antes de la resolución del tema. Hubo 36 senadores que votaron a favor del campo y de
esos 36, si no me equivoco, 12 eran justicialistas, incluidos ex gobernadores y ex presidentes de la Nación. Hubo
dirigentes que, conociendo a sus provincias y a sus productores, votaron de acuerdo con ellos.
"A partir de Cobos no se produjeron avances, aunque sí han habido retrocesos por algunas medidas de la ONCAA y de la
secretaría de Comercio Exterior. Posteriormente, se sumó una crisis importante en la Argentina, que tenía toda su
producción adentro, porque no se permitía exportar; con un problema económico que se venía, como la inflación; una
caída de precios en el orden internacional y, lo que es más grave, la no compra de algunos productos.
"Un ejemplo. En el tema de los cueros, se permite que los frigoríficos no paguen recuperos, porque no hay demanda.
¿Por qué? Porque en el mundo no se están comprando vehículos con tapizados de cuero, que son los de alta gama. Esto
hace que el tema sea fundamental para fijar el recupero; es un caso de la improvisación de un gobierno que nos lleva a
estos desaciertos".
--¿Cómo harán para poder consensuar con el gobierno no sólo los reclamos puntuales del campo y sus economías regionales,
sino por una terrible sequía y la caída de los precios internacionales?
--Si la sequía sigue, la sensación es que va a ser muy difícil que se solucione el problema. Con buena producción,
podríamos atenuar muchos problemas, soportables aún con precios deprimidos, pero con la actual no. Y diálogo no hay;
insisto.
--¿Se arrepiente de alguna decisión tomada durante los poco más de cuatro meses de conflicto?
--Muchas veces nos equivocamos, pero el gobierno lo hizo más que nosotros; esto posibilitó continuar y llegar al 17
de julio (voto de Cobos en el Senado). Gran parte de la acción nos la dio el propio gobierno con su poca capacidad de
entender a la ciudadanía.
--¿Advierten si la mayoría de la gente, que los apoyó en su momento, sigue junto a Uds.?
--Sí. Viajo mucho por el interior visitando exposiciones rurales y aún existe un respaldo importante. Quizás, en las
grandes ciudades haya otros problemas prioritarios, pero no quiere decir que el reclamo del campo no haya sido justo.
--Lo que Uds. también interpretaron es que la gente de la ciudad comprendió que la leche no sale de la heladera...
--Es fundamental que se haya comprendido esto. Cuando uno dice que al tambero no le conviene echarle agua a la
leche, como el famoso cuento, porque el litro de agua cuesta más que un litro de leche, todos deberían empezar a
preocuparse.
FRASE CON CARITA
"Estaba preparado para las luchas gremiales, pero debo admitir que me ha cambiado la vida el hecho de convertirme en un
hombre público. ¿Cómo lo manejo? Con paciencia".
Mario Llambías
El destino de la ganadería y el trigo
--La región del sudoeste bonaerense, que el último miércoles 5 fue considerada por el gobierno nacional como desastre
agropecuario, tiene a las dos explotaciones más castigadas en este momento: la ganadería y el trigo. ¿Adónde va cada
una de ellas?
--Sí, y con un agravante, ya que hay cada vez más trigo y menos ganadería, a lo que se suma la sequía. Incluso, en
el foro agroindustrial el ingeniero (Eduardo) Sierra expuso que estaríamos volviendo a un régimen (seco) de hace 30
años que, si bien se podía hacer trigo por la estacionalidad de las lluvias, era muy difícil que gran parte de la
Argentina fuera para agricultura. Es decir, si lo que insinúa Sierra se concreta, la superficie agrícola disminuirá;
esto es muy malo.
"Respecto de la ganadería, todavía hay mercados en el mundo con nuestra producción. La desaparición de campos
ganaderos en favor de la agricultura hizo que desapareciera la categoría del invernador de animales, con lo cual el
creador, si no le dan un feedlot, tiene que retirarlo él mismo y llevarlo a terminación. Esto provoca que se complique
la producción, sobre todo en zonas donde los regímenes de lluvia no son altos. Pero si uno mira los mercados
internacionales, es probable que la ganadería tenga nichos de alto poder adquisitivo para colocar nuestra carne que, a
pesar los Kirchner, sigue siendo muy cotizada.
--¿Un productor puede sobrevivir si tiene que vender una vaca a poco más de 300 pesos, como sucede en la zona de
Patagones?
--Creo que las decisiones empresarias tienen que ver con las reservas que se tengan, ya que cada uno deberá optar si
sigue gastando plata, o no puede más, cierra y espera otra cosa. Todo un caso se da en la provincia de Río Negro, donde
prácticamente se están desprendiendo de la hacienda porque no hay pasto. Creo en la ganadería como algo que puede
resurgir y el sudoeste bonaerense debería insistir en la medida que tome herramientas adecuadas para poder trabajar
contra la seca y proveerse de alimentos para todo el año.
--Ud. dijo que las ayudas del Estado respecto de la sequía son insuficientes, pero ¿qué medidas que propondría?
--Es difícil decirlo cuando tenemos zonas, sin posibilidades de riego, donde han llovido 60 milímetros en dos años.
Una salida sería un tratamiento impositivo distinto, de manera que las ventas forzosas no tengan que pagar como si
fueran ganancias y, después, algún programa para recomponer las pasturas, especialmente a través del INTA. A propósito
del INTA, entiendo que es la institución que debería trabajar mucho más en lo referido a voladura de campos y pérdida
de capa fértil de la tierra. En Patagones, por caso, se advierte mucho esta característica.
Caída de precios = U$S 1.200 millones
--Llambías, ¿CRA ya evaluó los costos de esta caída de precios?
--Sí. Las cifras nos asustan, ya que registran una pérdida de alrededor de 1.200 millones de dólares entre cereales
y oleaginosas. Sólo un dato: por diferentes motivos, en maíz no creo que se alcance un promedio de 6.800 kilos (por
hectárea).
--En la ONCAA dicen que Uds. no participan de los foros interconsultivos que ellos organizan, ¿es así?
--Son foros técnicos, donde se va a protestar cuando no sale un ROE, por caso, pero nosotros, como entidades, no
manejamos los ROE, sino que conducimos políticas. A raíz de las palabras del señor (Ricardo) Etchegaray (titular de la
ONCAA), hemos enviado algún técnico, que nos confirmó que las reuniones no tienen tenor político.
Guillermo Rueda/"La Nueva Provincia"