PUAN (A) - Medio centenar de vecinos de la localidad de 17 de Agosto se hicieron presentes en la charla que
ofrecieron sobre el horno pirolítico la empresa TEICOL S.A. Guillermo Freijom y Enrique Fernández de Pacchialat S.A.
La misma se realizó el pasado martes en las instalaciones del Club Social Deportivo 17 de Agosto, en donde también
se encontraban el intendente Horacio López, María Allegue del área de medio ambiente del municipio e integrantes del
gabinete.
Durante dos horas los disertantes explicaron el funcionamiento del horno pirolítico, mientras que los asistentes
escucharon con absoluta atención.
Sobre el final, se pudo observar en los rostros de los vecinos poco convencimiento y dudas de lo que explicaron
tanto Freijom como Fernández.
Además, en el momento que se retiraba el público se escucharon comentarios que cuestionaban la instalación del horno
en 17 de Agosto.
"Que lo coloquen en Puan, allí tienen el hospital...", se alcanzó a escuchar.
En el momento del debate, los vecinos dudaron de la posibilidad de hacer un control efectivo del horno y se
preguntaron sobre el costo va a acarrear a los habitantes del partido de Puan, la implementación, la puesta en marcha y
el control de parte de las entidades provinciales que vengan a monitorear y mantener en vigencia ambiental al horno
pirolítico si apenas se pueden mantener los caminos.
En tanto, el intendente Horacio López remarcó la importancia que desde la municipalidad se le da al medio ambiente y
recalcó que en muchas oportunidades, los residuos que se generan en los hogares también son contaminantes.
Asimismo, el jefe comunal dijo que hacer este programa completo de tratamiento de los residuos beneficia la salud de
todos.
"Esta gestión municipal no va hacer absolutamente nada que la gente no quiera. El destino es el conjunto. Todo esto
es por el medio ambiente y no por mí, sino por nuestros hijos y nietos", dijo
A todo, un vecino de 17 de Agosto agregó que con la instalación del horno el contribuyente del partido de Puan va a
tener otro costo más extra y con respecto frente a la supuesta inversión del horno sugirió que tal vez llevando los
residuos a centros más importante se justifique un monitoreo mucho más efectivo.
López dijo que se tiene un concepto erróneo y que la contaminación del medio ambiente no se ataja con las líneas del
mapa.
"Si nosotros enviamos los residuos y los tratan inadecuadamente y contaminan el medio ambiente no nos vamos a
escapar de esta situación, también estaremos afectados", sostuvo López.
En otro orden, el jefe comunal agregó que si abordan este tema lo van a tener que hacer todos juntos y seriamente
para tratar de llegar a un acuerdo, porque todos los municipios de la Provincia de Buenos Aires que no tengan un
tratamiento de los hornos pirolíticos o autoclave, están fuera de la Ley.
"La Ley dice que cada municipio tiene que hacerse cargo de sus residuos porque no hay espacio y el año que viene
cuando se cierre el Semsi no van a saber que hacer con los residuos que genere La Plata, que pueden trasladarse al
interior", indicó.
"Hay que abrir el paraguas. Cada vez que el intendente tiene una idea superadora de ir para adelante genera
resistencia de parte de algunas personas" dijo López, quien agregó que desde la Universidad del Sur advirtieron que si
el horno se pone en marcha dicha casa de estudios contrataría el servicio.
"La ley dice que no podemos prestar el servicio a privados, ni a públicos", remarcó.
"Mi primera intención fue hacer un convenio con Pigüé para compartir los costos del funcionamiento del horno y está
prohibido", agregó.
"Por lo tanto, me parece saludable que el miércoles próximo cuando venga el director Provincial, Hernán Alonso, le
planteen todas las dudas que tienen", expresó López.
Para concluir, el intendente dijo que si los habitantes de 17 de Agosto no quieren el horno "no se pondrá", y que
conversarán con las otras localidades.
"Sino, seguiremos como hasta ahora", sostuvo.
Voces
Un vecino, de 17 de Agosto que prefirió mantener en reserva su identidad dijo que los empresarios que dieron la
charla "llegaron para vender".
"El problema es qué hacemos con la dioxina. Según explicaron con la lluvia del agua alcalina se soluciona, pero
parece que para analizarla vale mil dólares la muestra y se realiza en el extranjero...", dijo.
"Algunos en el pueblo piensan que al instalar el horno habrá cinco o seis empleados más " acotó.
Asimismo, agregó que no está de acuerdo con la instalación del horno pirolítico.
"El filtro que hay que lavarlo ¿dónde va a ir a parar ese agua?. Uno tendría que tener una persona que sepa,
entienda y sea de confianza", alertó.
Por su parte, la vecina Griselda Rosas se preguntó porqué el horno tiene que estar en el pueblo en vez de una zona
más alejada.
En tanto, Salvador Smith, expresó que le quedaron dudas con respecto a los controles.