Un joven que formó parte del grupo que hace tres meses ingresó por la fuerza en una precaria vivienda de Vista
Alegre, golpeó a la joven pareja que la ocupa y luego incendió la finca, fue condenado a cumplir tres años de prisión.
El fallo, dictado por el Tribunal en lo Criminal Nº 1, recayó en Sebastián Miguel Avila, de 23 años, quien tiene
domicilio en Ricchieri 2879 y cuenta con un antecedente por intento de robo.
Los jueces Gabriel Luis Rojas, Enrique José Montironi y Mario Lindor Burgos, lo encontraron culpable de violación de
domicilio, lesiones leves e incendio, en concurso real de delitos.
El incidente que motivó la resolución, tuvo lugar el último 10 de agosto, a las 2.20, en la casilla de madera de Río
Atuel 3090, entre La Arcada y Manzana de las Luces, donde cuatro sujetos --entre ellos el imputado-- ingresaron sin el
consentimiento de sus moradores: Leonardo Emanuel Roa y su pareja Damaris Amay Salvo, que entonces estaba embarazada.
Las víctimas fueron agredidas reiteradamente con golpes de puño y puntapiés, luego de ser intimidadas con cuchillos
y un revólver, con el cual también se los atacó.
Ambos resultaron con múltiples lesiones, especialmente en la zona del rostro y el cráneo, que demandaron su
hospitalización, aunque ninguna herida fue de gravedad.
Antes de escapar, los intrusos incendiaron la casilla, generando peligro común para los bienes, al ser probable la
propagación de las llamas a propiedades linderas, hecho que no se registró por la intervención de los bomberos.
Actuó "con saña"
La autoría de Avila no encontró reparos y se acreditó plenamente con los testimonios directos de los damnificados,
así como los reconocimientos fotográficos, dijeron los jueces.
Por otra parte, el acusado fue capturado por la policía a corta distancia de donde cayeron otros dos y cuando se
encontraba escondido.
"En cuanto a su participación en el incendio, resulta indisputable a raíz de la clara unidad de propósito y
codominio del hecho que gobernó el actuar de todos los intervinientes, siendo aquel la amenaza primordialmente
prometida y surgiendo la clara consustanciación del procesado, a partir de la saña con que actuó, primordialmente al
golpear salvajemente a una menor embarazada", afirmaron los jueces.
Por esos fundamentos, se le impuso a Avila pena de prisión y, no habiendo transcurrido el plazo previsto entre la
fecha de la sentencia firme impuesta por el Tribunal en lo Criminal Nº 3 --a 15 días de prisión de ejecución
condicional, por tentativa de robo-- y la comisión del presente hecho, se revocó dicha condicionalidad y le fijaron la
pena única de tres años de cárcel.