Feliz y agradecido con los medios de comunicación por la difusión del caso, que fue de suma utilidad, se manifestó
ayer Walter Mele, director técnico del equipo de básquetbol de Discapacitados Unidos Bahienses (DUBa), una vez que supo
del hallazgo de la silla de ruedas que había sido sustraída el pasado fin de semana.
El rodado, que pertenece a un jugador de su equipo, que a fin de mes debe disputar una final, apareció abandonado en
el Parque de Mayo.
"Yo estaba trabajando y me avisó un remisero que es amigo de mi cuñado, que la había visto en la zona de la pista de
bicicross", relató Mele a este diario, a mediodía de la víspera.
La noticia se conoció a primera hora de la mañana y el propio Mele fue quien recuperó la silla de aluminio, de color
azul y tapizado negro, con un valor que oscila en los 5.500 pesos.
"Le faltan las dos ruedas (rodado 26), que deben valer 500 pesos cada una, pero no importa, porque se pueden
conseguir. El tema era recuperar la silla, por las medidas especiales que tiene", sostuvo Mele.
Rápida maniobra
El delito, tal como informáramos en la edición de ayer, se cometió el sábado último, alrededor de las 17, frente a
las puertas de la Asociación Empleados de Comercio (AEC), que dan sobre la primera cuadra de la calle 19 de Mayo, entre
Zelarrayán y Estomba.
Un colaborador de la institución dejó la silla en la puerta, por espacio de sólo quince minutos y, cuando regresó,
ya no estaba.
"Siempre hacemos eso; es decir, cuando voy a buscar a los chiquitos de la escuelita, las sillas quedan afuera hasta
que viene la combi y con las sillas los hacemos entrar", sostuvo Mele.
"Nunca pensamos, jamás en la vida, que nos iban a robar una silla de ruedas. Perdimos una en Rosario, otra en Buenos
Aires, pero acá en Bahía Blanca, no me entra en la cabeza", había declarado el martes Mele, al dar a conocer la
desafortunada noticia.
Los delincuentes posiblemente abandonaron el elemento malhabido al tomar conocimiento que la silla era exclusiva y
que sólo sirve para la práctica deportiva.
"Nos conocen bastante, saben que esas sillas son de básquet, porque son especiales y para una persona determinada.
No es fácil adquirirlas", explicó el entrenador de DUBa en las declaraciones a este diario.
La comisaría Segunda, donde se había iniciado el sumario por el hurto, tomó conocimiento en la víspera de la novedad.