Con la presentación de los lineamientos de las partes y una ronda de testimonios, se inició en la víspera el juicio
oral y público seguido a un ex policía, imputado de un homicidio perpetrado hace algo más de dos años, a las puertas de
un cabaret de Ingeniero White.
El procesado es Luis Alejandro Sosa, de 34 años, a quien se atribuye haber dado muerte a Carlos Ernesto Rivero (25),
hecho cometido el 19 de septiembre de 2006, en la localidad portuaria.
El debate es dirigido por el Tribunal en lo Criminal Nº 3, integrado por los jueces Daniela Fabiana Castaño, Pablo
Hernán Soumoulou y Raúl Guillermo López Camelo.
Al presentar los lineamientos de la acusación, el fiscal Oscar Bautista Duizeide, manifestó que demostrará la
responsabilidad penal del acusado, al que endilgó el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en los
términos de los artículos 79 y 41 bis del Código Penal.
Por su parte, la defensora Claudia González, sostuvo que en el debate quedará establecido que su pupilo es inocente
de los cargos, por lo que solicitará su libre absolución. Para ello planteó que de la investigación quedó "una gran
orfandad probatoria".
Declaraciones
La audiencia se inició ayer con la declaración de María Guevara, concubina de Rivero, quien relató detalles del
hecho que conoció a partir de diálogos que mantuvo con testigos presenciales.
También comparecieron varios efectivos policiales, que tomaron intervención en el procedimiento y en la detención de
Sosa.
Otros declarantes fueron empleados del cabaret La Sirena, ubicado en Guillermo Torres 3857, donde se inició la
discusión que, una vez afuera del local, terminó con la muerte de Rivero.
Finalmente declaró Raúl Sosa, padre del imputado --quien en los primeros tramos de la pesquisa fue aprehendido junto
con otro de sus hijos y luego liberado--, que se encontraba en el sitio junto al procesado y a un hermano.
Reconoció el hombre que estaban en el local nocturno y que se produjo una pelea en la que su hijo Andrés sufrió
heridas, pero afirmó que después se retiraron del lugar. Obviamente, desligó a su hijo del crimen.
El debate continuará hoy con los últimos testimonios y la realización de los alegatos del fiscal y la defensora.
Los hechos
El trágico incidente se originó el 19 de septiembre de 2006, en el interior del cabaret mencionado, donde la víctima
se encontraba junto con Ernesto Omar Velázquez y Héctor Vera, los testigos más importantes del caso.
En otro sector de la barra, al parecer, se hallaban Raúl Sosa y sus dos hijos --uno de ellos el imputado--, cuando
se desató entre ambos grupos una fuerte discusión por cuestiones del momento, lo que motivó que el personal de la boite
los invitara a retirarse.
Sin embargo, la trifulca continuó en la calle y terminó cuando Rivero fue baleado y quedó malherido en una playa de
estacionamiento, en Guillermo Torres al 3800.
El hombre murió poco después de un tiro en la cabeza, cuando era trasladada al Hospital Municipal.
La decisión de detener a Luis Sosa se adoptó, fundamentalmente, en base a los dichos de quienes acompañaban a la
víctima en aquella oportunidad.
Los investigadores pudieron establecer, además, que los disparos partieron de una sola arma, la cual era
supuestamente manipulada por el presunto homicida, quien se había desempeñado en la policía bonaerense.
La prisión preventiva contra Sosa fue dictada --por la jueza de Garantías Nº 1, doctora Gilda Stemphelet-- a fines
de diciembre del año pasado, días después de concretarse su detención.