Hace 90 años, en noviembre de 1918, crecían las quejas por los inconvenientes de viajar en tranvía a Villa Harding
Green, uno de los paseos por excelencia de los bahienses.
"Las tardes apacibles del verano incitan a una jira (sic) rápida por la villa Harding Green, aprovechando los
tranvías, y generalmente los domingos y feriados suele aquel barrio verse muy concurrido por gentes ávidas de aspirar
un poco de aire puro...". Así resumió un cronista el atractivo que generaba este viaje de 7 kilómetros que partía desde
la estación del ferrocarril Noroeste, en la calle Sixto Laspiur, pasando por la plaza Rivadavia y la estación Sud, para
luego adentrarse en Villa Mitre, hasta llegar al barrio creado en 1907 por Ernesto Parral. Precisamente, la extensión
de los "rumbos" del tranvía eléctrico habilitado en 1910 hasta ese lugar había sido consecuencia del empuje de Parral.
Los inconvenientes denunciados en 1918 se originaban en que, a pesar del éxito del servicio, este era limitado.
"Como los tranvías que hacen este servicio son solamente dos, ocurre que el público se aglomera en ellos, a extremo
tal que se hace imposible en absoluto que nadie pueda moverse", señaló el cronista, asegurando, además, que, en uno de
esos coches, "hemos visto hasta 72 pasajeros, cuando su capacidad es de 42".
Llamaba la atención, incluso, que los guardas permitieran "semejante aglomeración", convirtiendo un viaje de recreo
en "una tortura de media hora".
El tranvía a Villa Harding Green funcionó hasta 1938, año en que la comuna suprimió el sistema.