La desconfianza que se instaló en los mercados del mundo por cuestiones económicas globales contagió a la Bolsa
porteña, un clima que desembocó en una baja del 2,06 por ciento.
El índice Merval terminó en 925,35 puntos, acumulando una pérdida del 9,52 por ciento en las últimas tres ruedas,
todas con signos negativos. La diferencia del año en ese sentido se estira ahora al 56,99 por ciento.
Los corredores de bolsa y analistas reiteraron los motivos de tanta depresión en el mercado.
Insistieron con el contagio de todo lo que pasa afuera producto de los crecientes temores a una recesión mundial.
En Wall Street, donde por cuestiones de horario los negocios terminan una hora más tarde, el índice Dow Jones se
movía en terreno negativo presionado por los crecientes temores a que el Congreso no apruebe un plan de rescate para la
industria automotriz.
Además, los precios minoristas cayeron más de lo esperado y el dato terminó potenciando los temores de recesión. La
fuerte caída en los precios está emparentada con el bajo consumo, que registró su mayor merma mensual desde que se
comenzaron a medir hace 61 años.
"La Bolsa porteña sigue con algunos temores merced a la volatilidad del mercado global y, como toda crisis, lleva su
tiempo restañar heridas", señaló Luis Alvarez, mandatario de la firma bursátil que lleva su apellido, al referirse al
pobre desempeño de los papeles.
Con pocos negocios --$ 51,8 millones-- y sin la presencia de grandes inversores, los bonos de la deuda también
reflejaron la prudencia que se respira en los mercados, aunque la búsqueda de oportunidades volvió a beneficiar algunas
de las series más líquidas.
El Discount en pesos sobresalió con un repunte del 5,00 por ciento y entre los bodenes se destacaron los que vencen
en 2012 y 2013 con subas del 4,13 y 6,89 por ciento, respectivamente. Pero como el recorrido no fue parejo para todas
las series de renta fija, el Bogar 2018 perdió 1,63 por ciento y el cupón PIB cedió 5,47.
Entretanto, el riesgo país que mide el Banco JP Morgan en base a la diferencia de tasa entre bonos argentinos con
sus similares de Estados Unidos, subió 15 puntos básicos a 1.850 unidades.
En cuanto a las noticias que hicieron llegar las empresas a la Bolsa porteña, Molinos Río informó que durante la
oferta pública de adquisición voluntaria (OPA) aceptó ofertas por 3,35 millones de acciones equivalentes al 1,34 por
ciento del capital social, cuando el objetivo era adquirir hasta 51,8 millones de títulos.
Los accionistas de Siderar aprobaron un programa de emisión de deuda por hasta 500 millones de dólares. La empresa,
que forma parte del grupo Ternium, aclaró que el programa abarca obligaciones negociables de corto, mediano y largo
plazo en dólares o su equivalente en otras monedas.
Pampa Holding recompró 15,4 millones de acciones, un 28 por ciento del total que buscaba adquirir mediante una
oferta pública que lanzó para sostener el precio de sus títulos.