BUENOS AIRES (DyN) -- El sector energético argentino se encuentra en una situación "muy comprometida" y el futuro
"es muy incierto" debido a la falta de una política planificada para ese área.
A esa conclusión llegaron el ex secretario de Energía, Jorge Lapeña y el economista jefe de FIEL, Fernando Navajas,
al disertar en el 8vo Congreso de Economía organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas bajo el lema
"Tecnología e Infraestructura en el sistema productivo para el desarrollo de un país emergente".
Ambos participaron del panel sobre Energía, al cual también estaba invitado el ministro de Planificación, Julio De
Vido, quien finalmente no concurrió.
Lapeña, quien ocupó la cartera de Energía durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y Navajas trazaron un panorama
desalentador sobre la situación actual y las perspectivas energéticas en el país, y advirtieron que algunos indicadores
del sector muestran que posiblemente "el crecimiento económico en Argentina se haya ya detenido" este año.
Al respecto, Lapeña indicó que uno de los síntomas de estancamiento que encienden una luz roja es que el crecimiento
de la demanda eléctrica en el 2008 se redujo a 2,7 por ciento anual, mientras que la venta de gas natural por redes
disminuyó 1,7 por ciento, comparado con el 2007.
"Posiblemente haya un freno a la actividad económica argentina ya concretado, más allá de lo que diga el Indec"
destacó.
En cuanto al sector de hidrocarburos, precisó que la producción petrolera argentina es actualmente un 25 por ciento
menor a la de 1998, y un 15 por ciento inferior a la que había en el 2003.
"Es la mayor performance de caída de la producción petrolera de toda la historia argentina" enfatizó y acotó que se
verificó en un contexto de suba de precios, lo cual refleja que "algo anda mal en la política energética argentina".
También puntualizó que la producción de gas natural viene bajando desde 2004, con una demanda siempre creciente, y
advirtió que "Argentina ya no es un país gasífero.
"No estamos en una burbuja gigante de gas, y no podemos abastecer toda nuestra energía con gas, como pensábamos en
la década del `80 cuando teníamos reservas para 60 años. Hoy tenemos reservas para escasamente 8 años, y esto es grave"
alertó.
"Tenemos un presente muy comprometido en materia energética, desde todo punto de vista; desde el técnico, jurídico,
tarifario, institucional, y desde el punto de vista de las costumbre de las personas, porque las hemos acostumbrado a
que pueden consumir energía sin pagar lo que la energía vale", subrayó.
Al respecto, consideró que Argentina hizo un uso "intensivo e indiscriminado de los subsidios energéticos, y detalló
que mientras en el 2006 rondaban los 4.000 millones de pesos, se calcula que en el 2008 cerrarán en 15 mil millones.
Con respecto a las tarifas, sostuvo que no retribuyen los costos de capital de los equipamientos "lo que conspira
contra un fluido sistema de inversión para ampliar la capacidad instalada".
También cuestionó que el marco regulatorio eléctrico actual es el de la década del `90, que en la realidad "no se lo
aplica" pero "tampoco se lo reemplaza por otro régimen consistente".