BUENOS AIRES (NA) -- Roberto Sánchez, más conocido como Sandro, cumplió ayer 63 años y, como cada año, saludó a las
admiradoras que se congregan en la puerta de su casona, en la localidad bonaerense de Banfield.
La respuesta de "El gitano" a sus "nenas" --como dio en llamar a sus seguidoras-- fue esta vez a través del portero
eléctrico, dado su delicado estado de salud.
De manera casi religiosa, cientos de fans, en su mayoría mujeres, pasaron la noche frente a la casa de la calle
Berutti y le dedicaron un "feliz cumpleaños" cantado al ídolo. Sin embargo, a diferencia de otros años, no se esperaba
que Sandro saliera en el transcurso de la jornada.
El cantante espera un transplante de pulmón y corazón, órganos afectados por su conocida adicción al cigarrillo.
Ante esta situación, Sandro buscó una forma alternativa de cumplir con sus seguidoras y agradecer el cariño
incondicional que le muestran cada año.