En la actualidad se cuenta con nuevos alimentos que actúan directamente sobre el colesterol y contribuyen, en gran
medida, a mejorar el perfil lipídico del paciente, hasta lograr una reducción significativa que previene enfermedades
cardiovasculares (ECV).
"Es importante conocer y utilizar aquellos nutrientes o fitoquímicos que poseen efecto reductor del colesterol",
destacó la doctora Mónica Katz, médica especialista en nutrición y codirectora de la Carrera de Especialista en
Nutrición de la Universidad Favaloro.
Entre ellos, los fitosteroles han demostrado disminuir la absorción intestinal de colesterol, tanto de origen
dietario como de origen endógeno (biliar)", declaró la nutricionista.
Están presentes en mínimas cantidades en los aceites vegetales, en las nueces, la palta y en productos lácteos
enriquecidos o funcionales.
La hipercolesterolemia origina el 33 por ciento de las en enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte
mundial.
Según la Organización Mundial de la Salud, en 2005 murieron en el mundo 7,6 millones de personas por infarto y otros
5,7 millones por accidente cerebrovascular.
En la Argentina, hay 249,5 muertes anuales cada 100.000 habitantes por ECV, 70 por ciento más que por enfermedades
tumorales y 360 por ciento más que por infecciones.
Además, el antecedente de infarto o ACV reduce la expectativa de vida 8 a 12 años.
En nuestro país, el número aproximado de personas aparentemente sanas con elevadas cifras de colesterol es mayor al
30 por ciento.
La cifra de personas bajo el riesgo de eventos vasculares es claramente impresionante", comentó el doctor Ricardo
Iglesias, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología y director académico del Departamento Cardiovascular
del Sanatorio de la Trinidad Mitre.
La dislipidemia triplica el riesgo de infarto.
"El tratamiento inicial se basa en cambiar el estilo de vida, combatir el sedentarismo y seguir una dieta saludable,
rica en fibras, pobre en grasas, limitando la ingesta de azúcares refinados. Además, debe haber un amplio consumo de
frutas, vegetales, granos enteros y pescado", insistió el especialista.
"La utilización de 2-3 gramos de fitosteroles diarios implica un efecto adicional a las recomendaciones generales
para el control de los valores de LDL, reduciéndolo aproximadamente 10 por ciento.
"En este sentido, existen nuevos productos que se toman una vez al día de forma muy sencilla y que contienen la
cantidad de fitosteroles necesaria para disminuir el colesterol", anticipó la doctora. Katz.
Nutrición personalizada
Muchas veces, sólo con esto se logra prevenir una enfermedad o, una vez instalada ésta, mejorar los signos y
síntomas de la misma.
Otra opción es la suma de alimentación optimizada más alimentos funcionales, es decir que los consumidores puedan
obtener un beneficio adicional ingiriendo alimentos con agregados de sustancias bioactivas con propiedades especiales
para la salud.
Por supuesto, siempre existe la opción de recurrir a los fármacos reductores de colesterol o hipolipemiantes
Según el Instituto Nacional de Alimentos, se considera que un alimento es funcional o producto de diseño, cuando
pruebas científicas avalan que su consumo frecuente previene o resuelve determinados problemas de salud.
Son ejemplo de estos desarrollos la creciente oferta de productos fortificados o enriquecidos, así como la de
alimentos libres de algún componente considerado nocivo (alergenos, grasa y otros).
"Los alimentos funcionales representan el comienzo de la era de nutrición personalizada", concluyó la nutricionista.
La actividad física
Las actuales recomendaciones consisten en la práctica de más de 30 minutos de ejercicio moderado, como por ejemplo
una caminata rápida, en la mayoría o todos los días de la semana.
Se considera "activo" a quien realiza ejercicio de moderada intensidad por más de 150 minutos a la semana.
Suplementar la caminata rápida con otras actividades, tales como caminar en los descansos del trabajo, jardinería o
trabajo doméstico, correr en cinta, trotar, nadar, andar en bicicleta, jugar al golf, practicar deportes en equipo o
entrenamientos de resistencia.
También, disminuir las actividades sedentarias (mirar televisión o utilizar la computadora) en el tiempo libre.