En los primeros cuatro días de competencia en atletismo, entregaron 18 de las 47 medallas de oro. Rusia sumó 3,
Jamaica, Etiopía, Kenia y USA, 2; y China ninguna.
Los locales tenían una probable, la del ídolo nacional Liu Xiang, campeón mundial y olímpico de los 110 metros con
vallas. Era también recordman mundial, pero lo superó este año el cubano Torres. En las competencias previas a los
Juegos Olímpicos, casi todos los fines de semana en Europa, no se veían chinos. Liu Xiang corrió en mayo, cuando
presentaron el Nido de Pájaros y no volvió a saberse de él hasta en la mañana del lunes, eliminatorias varias. Pese a
la hora --cerca de mediodía-- y el calor húmedo de esta capital, 80 mil almas fueron a alentar la imagen viva de los
Juegos, el hombre que promocionó en sí mismo en los murales el deporte del país.
Cuando partieron en su serie, alguien cometió un error pero Liu acusó lesión, se quitó el calzado, se fue rengueando
y la TV abandonó cualquier acción para seguirlo en las entrañas del estadio.
No lo volvimos a ver, tampoco en la dilatada conferencia de prensa que poco aclaró, ni en la TV.
El éxodo inmediato fue, en sí mismo, un momento especial en Beijing. En silencio, presurosos, al paso vivo, miles y
miles de chinos dejaron las gradas. ¿Qué pasó? ¿Cómo fue? ¿Por qué largó? ¿Cuándo se lesionó? ¿Por qué no lo explicó?
Jamás lo sabremos. Hay cosas aquí de las que no se habla.
Rafael Emilio Santiago/Enviado especial de LU2