La judoca argentina Paula Pareto, medalla de bronce, llegó ayer al país admitió que sigue viviendo "una inmensa
alegría" y que todavía no puede salir del asombro por el lauro obtenido.
"Estoy viviendo momentos de inmensa alegría. Todo esto es muy loco, todavía no salgo del asombro, sigo disfrutando y
quisiera grabar en la memoria todo lo vivido en Beijing", contó la deportista de 22 años.