"Saakashvili, el nuevo Hitler", "Stop Adolf Pútin", éstas y otras diatribas entraron a formar parte de la propaganda
bélica que libran rusos y georgianos, 63 años después de la Segunda Guerra Mundial. Desde el inicio de la contienda,
las comparaciones entre esta guerra relámpago y las atrocidades del régimen nazi afloran sin el más mínimo reparo.
"Puedo comparar este ataque pérfido de Georgia contra Osetia del Sur, con el ataque de la URSS por parte de Hitler
en junio de 1941", afirmó el titular de la cámara baja del parlamento ruso, Boris Gryzlov.
En Tiflis, una imagen que muestra sendos rostros del presidente y el primer ministro rusos, Dmitri Medvedev y
Vladimir Pútin, disfrazados respectivamente de Benito Mussolini y de Adolf Hitler, fue pegada con la inscripción:
"Detengan a Adolf Pútin y Benito Medvedev".