Hace 75 años, en agosto de 1933, el intendente municipal Agustín de Arrieta hizo un llamado a los principales
referentes de la ciudad para conformar la Comisión Pro Trabajo a los desocupados. "En nuestra ciudad hay millares de
hombres sin trabajo, de los cuales no menos de 2.000 son jefes de familia, alrededor de 500 hogares están en situación
realmente angustiosa, de miseria, enfermedad y desesperación; muchas criaturas se acuestan siempre con hambre". De esta
manera, la comuna resumió una situación que afectaba a los bahienses en una época de gran crisis económica mundial.
Durante varios meses, la situación había sido parcialmente mitigada desde la comuna, ofreciendo a los desocupados
"turnos quincenales" para atender trabajos relacionados con los daños causados por las inundaciones, en la poda del
arbolado y en diversas obras públicas, aunque se anticipaba que "bien pronto" esa acción oficial sería ineficaz, dado
que los recursos estaban por agotarse.
En ese marco, De Arrieta realizó un llamado a los vecinos destacados y responsables, de la banca, el comercio y la
industria para integrar una Comisión Pro Trabajo a los Desocupados y generar fuentes de trabajo "para las próximas 16
semanas".
"Se quiere proporcionar trabajo: no se quiere dar limosna. Hacemos una petición fervorosa a todos, seguros de que,
una vez más, Bahía Blanca evidenciará su espíritu de solidaridad social".
De inmediato, dieron su visto bueno para integrar la comisión los vecinos Carlos Vitalini, Braulio Laurencena,
Segundo Fernández Long, Haroldo Casanova, Humberto Régoli, Adelino Gutiérrez, Marzio Cantarelli, Agustín Montalbán,
Luis Harrington y Arturo Coleman, entre otros.