El doctor Carlos Etchepare, analista y consultor agropecuario de CARBAP y CRA, realizó ayer una actualización de la
problemática del trigo en nuestro país, donde --aclaró-- hay una gran cantidad de este cereal que todavía no se vendió
en el mercado interno ni al exterior.
La oferta triguera de este año fue de 17,6 millones de toneladas y la industria molinera demanda 7 millones de
toneladas (una gran parte se destina para exportación y un porcentaje mínimo para consumo interno).
"Si me quedo con un millón de toneladas para la cosecha 2008/09, podría exportar 9,6 millones, de manera tal que hoy
tengo habilitadas para vender 8,7 millones. Pero, en realidad, hay 900 mil toneladas que todavía se podrían exportar;
por eso hay trigo de sobra para vender al exterior", señaló Etchepare.
El otro problema, dijo, es que de esos 17,6 millones de toneladas de trigo, el sector exportador compró en el
mercado interno 10 millones de toneladas declaradas ante la secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación y la
Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).
"La exportación tiene 8,7 millones de toneladas, por lo tanto le falta exportar un 1,3 millones de toneladas. Si no
las exporta, pasarán a la próxima cosecha, y así bajará aún más el precio del trigo porque el sector no tiene necesidad
de conseguir esa mercadería", explicó el analista agrario.
Por otro lado, destacó que como la Argentina dejó de venderle trigo al Brasil, el país limítrofe aumentó su
producción a 5 millones de toneladas anuales, por lo que los exportadores nacionales perdieron a su principal cliente y
la preferencia arancelaria que tenían por parte de los brasileros.
Si bien en la actualidad todavía no se perciben las consecuencias de esta medida, Etchepare aseguró que en algún
momento nuestro país comenzará a sentir sus efectos negativos.
"Cuando nuestro trigo no se vende al Brasil, se exporta a Argelia, Bangladesh, Chile, Egipto, India, Kenia, Perú y
Sudáfrica, pero no a Japón. Entonces, hemos castigado a nuestro seguro para el precio del trigo, que era Brasil. Hemos
dejado de ser confiables para nuestro principal socio", aclaró.
Además, es necesario tener claro que la Argentina en el mercado mundial --salvo raras excepciones-- maneja un precio
de exportación de su trigo en consonancia con el mercado internacional.
Para calcular cuánto se debe pagar por nuestro trigo en el mercado interno, sentenció, hay que tomar el precio FOB
al cual se le descuentan el derecho de exportación (28%) y 8 dólares, que es el gasto del exportador más el beneficio.
"Hoy serían, más o menos, 212 dólares. Actualmente se están pagando 182 dólares, por eso todavía existe una
diferencia en perjuicio del productor", resaltó Etchepare.
Hasta mayo de 2006, durante algunos meses de ese año, el pago que percibía el productor agropecuario era superior al
valor internacional del trigo, fenómeno que se producía por la competencia entre exportación e industria.