SAN MIGUEL DE TUCUMAN (DyN) -- La difusión de una nota que relaciona la "desaparición" hace 32 años de un senador
con un episodio pasional generó ayer un escándalo en el juicio que se sigue contra los generales retirados Antonio
Bussi y Luciano Menéndez por violaciones a los derechos humanos durante la lucha antiguerrillera.
Los incidentes, con los dos acusados fuera de la sala, se desataron cuando se leyó un anónimo agregado al
expediente, que vinculaba al militar retirado Ernesto Chávez con el legislador justicialista Guillermo Vargas Aignasse,
cuyo caso es eje de este proceso.
El tema fue presentado cuando el oficial del Ejército era interrogado como testigo aportado por la defensa para
sostener la hipótesis de que el crimen se debió a un hecho amoroso.
Actualmente, Chávez es esposo de Marta Cárdenas, viuda de Vargas Aignasse, quien no soportó la tensión y, a los
gritos, criticó que se haya leído la nota.
Al mismo tiempo, una de sus hijas rompió en llanto y nervios, generándose un alboroto generalizado contra la
defensora oficial de Bussi, Amalina Assaf.
En simultáneo, desde el sector ocupado por el bussismo, otro militar retirado, Juan Avila, acusó a Chávez de
deshonrar el uniforme y no comportarse "como un soldado de la patria".
El presidente del tribunal, Gabriel Casas, ordenó el retiro de Avila y logró que la calma retornara a la colmada
sala de audiencias, para continuar con otros testigos.
Antes de Chávez, el hermano del senador "desaparecido", Rodolfo Vargas Aignasse, había responsabilizado a Bussi de
haber decidido su suerte.
"Tucumán era un páramo de miedo y él tenía absoluto dominio de todo lo que sucedía. En agosto del '76, me llamó un
policía y me dijo que no busque más a mi hermano, que lo habían matado el 11 de abril. Yo creo que lo asesinaron dentro
del penal de Villa Urquiza", afirmó.
El ex diputado nacional reconoció que las relaciones con su ex cuñada se rompieron el día de la detención de su
hermano, el 24 de marzo de 1976, y que se recompusieron en parte hace cinco años, cuando se detuvo a Bussi en la causa
que él inició.
Como último testigo, hoy declarará el teniente coronel (RE) Alberto Gerardo Cerúsico, mencionado por Cárdenas como
su contacto para entrevistarse con Bussi en 1976 y a quien le entregó una carpeta con documentación.