Lionel Messi y Ronaldinho se dieron un fuerte abrazo una vez finalizado el partido que el seleccionado argentino le
ganó a Brasil por 3-0, demostrando que el fútbol es un juego y que más allá del dolor esto no es algo que tenga que ver
como una guerra como algunos quisieron imponer en la previa.
Es cierto que los jugadores brasileños se descontrolaron sobre el final del partido y sufrieron dos expulsiones pero
cualquiera que alguna vez jugó al fútbol sabe que esas cosas pasan y son inevitables, si lo hizo el mejor de todos,
Diego Maradona, en el mundial de España 1982, cuando vio la roja por una fuerte plancha en el partido ante Brasil.
Pero que Messi y su amigo Ronaldinho, ahora ex compañero del Barcelona se abracen, es todo un símbolo para los
demás, porque se abrazó el fútbol.