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   Domingo 20 de julio de 2008
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EL ANALISIS DEL LICENCIADO JORGE HERNANDEZ
La voluntad, un factor clave

"Hay muchísimas empresas que realizan obras a beneficio, o auspician, por citar algo, campañas de concientización vial. No es obligación de las empresas hacerlo, pero lo hacen; y eso es lo importante", señaló.

     "Una palabra resume el espíritu de la responsabilidad social empresaria: voluntad".
     De esa manera, el licenciado Jorge Hernández se refirió al tema en cuestión y efectuó un exhaustivo análisis del crecimiento e importancia que cobró en los últimos años en general y en particular en nuestra ciudad.
     "Digo voluntad porque, excepto el marco legal en el que debe desenvolverse una empresa, no es obligatorio emprender acciones que abarquen e incluyan a la comunidad que la rodea para mejorar su calidad de vida", explicó Hernández.
     "Hay un concepto que se pierde de vista cuando se habla de la responsabilidad social empresaria, que es comenzar por ser transparentes. ¿Qué implica eso? Cumplir con la ley en todos los aspectos; por ejemplo tener empleados en blanco, el plan médico correspondiente, la aplicación de normas de seguridad, programas de relaciones directas con los empleados y su sindicato, el pago de impuestos correspondientes y el cuidado del medio ambiente", resumió uno de los referentes locales en la materia.
     "Y luego de lograr todo ello, que es lo básico en una empresa actual, se inicia el proceso que va más allá desde lo interno, ejemplo, códigos de ética para empleados, y desde la vinculación con su comunidad, que es la etapa que está atravesando desde hace mucho tiempo Bahía Blanca", añadió.
     --¿Este paso sólo lo están dando algunas empresas?
     --No. Actualmente muchas empresas se interesan por este punto. A modo de ejemplo, Codimat y su programa de apoyo a las bibliotecas populares, la Cooperativa Obrera y los redondeos solidarios, Dow y su compromiso en la construcción de la nueva pista de bicicross en White, que son empresas con actuación netamente local, realizan valiosísimos aportes.
     "También se nota en contratistas y proveedores del Parque Industrial, que se vinculan con escuelas o parroquias para tenderles una mano. Y de esa forma existen innumerables emprendimientos más".
     --¿La responsabilidad social empresaria es obligatoria?
     --No, por ello no es importante la dimensión de la obra, sino la voluntad de desarrollarla. Este es un tema antiguo, porque generalmente las empresas ayudaban con donaciones a las entidades que la circundaban. Ello, aún más potenciado y direccionado, es la responsabilidad social empresaria de la actualidad.
     "En nuestra ciudad, tenemos el privilegio de contar con una actividad agropecuaria muy fuerte, un desarrollo industrial y portuario en franco crecimiento y una actividad comercial muy interesante. Todo ello converge en la responsabilidad social empresaria".
     --¿Es posible un agrupamiento de compañías en un ente para direccionar las ayudas?
     --Hay un principio que es inalterable, que es la voluntad. Por ello, cada empresa tiene su modo y su articulación en este tema.
     "Si bien es positivo el trabajo en red, puede ser riesgoso el nuclearlas en una institución ya que podría percibirse como un actor nuevo que se suma a sus partes. Y ese no es el espíritu del trabajo en red que presenta la responsabilidad social empresaria".
     --¿Puede convertirse en una especie de moda?
     --No, llegó para instalarse definitivamente. Es como hablar de normas de seguridad o de calidad que las empresas certifican. Sería importante que todas las empresas colaboren en lo que puedan, porque los recursos no son ilimitados. Habrá algunas que puedan aportar mucho y otras menos, pero lo trascendente es que efectúen su colaboración voluntaria.
     --¿Cómo pueden evaluar los consumidores la responsabilidad de cada empresa?
     --La gente ya se fija en varios aspectos que van más allá de la calidad del producto en sí. Comienza a observar si la empresa le brinda un centro de atención al consumidor, si el producto contiene información nutricional adecuada, si se puede quejar ante algún percance, por nombrar sólo algunas. Y también analiza si realiza campañas con y para la comunidad.
     --¿Qué actitudes puede palpar un ciudadano común?
     --Hay muchísimas empresas que realizan obras a beneficio, o auspician, por citar algo, campañas de concientización vial. No es obligación de las empresas hacerlo, pero lo hacen; y eso es lo importante: que dedican parte de sus recursos para mejorar algunos aspectos de la comunidad que la rodea por propia convicción.
     --Se dice que estas acciones se efectúan para desgravar impuestos a las ganancias.
     --Es un pensamiento erróneo, porque la Ley de Impuestos a las Ganancias tiene un límite. En esto tiene que ver únicamente la actitud solidaria y comprometida.
     --¿Es importante el reconocimiento?
     --Es relativo. En Bahía, muchas empresas realizan aportes desde el anonimato, que sólo lo percibe la institución que los recibe. Lo satisfactorio es observar cómo la sociedad crece y mejora su calidad de vida, aunque sea mínimamente, por ese aporte voluntario.
     --¿Es positivo que las empresas cubran baches que deja el estado en ayudas sociales?
     --Es un tema muy profundo de desarrollar. La cuestión es: si la empresa no ayuda, se corre el riesgo de que nadie lo haga y por lo tanto el necesitado se quede sin nada.
     "Lo ideal sería que las empresas acompañen al estado en estas políticas sociales, pero todos sabemos que el estado aún tiene deficiencias en ese sentido".
     "Los temas de pobreza, empleabilidad y educación son complejos. Hoy estamos viendo que, sin ir más lejos, las escuelas tienen problemas edilicios o de infraestructura. Y las empresas intentan aportar su granito de arena para mejorarlas, así sea con aportes de dinero o de materiales".
     --¿Bahía es solidaria en este sentido?
     --Sí, muchísimo. Desde hace muchos años que se viene haciendo un trabajo de red social entre el sector público y el privado que da sus frutos. En lo personal, hace 10 años que vivo en la ciudad y no deja de sorprenderme este aspecto. Es habitual ver una interacción importante entre el sector público, el privado y organizaciones sociales para colaborar con distintos proyectos que realmente lo precisan.
     --¿Qué campos pueden cubrir las empresas mediante su responsabilidad social?
     --Estimo que el próximo paso de las empresas bahienses es fortificar su labor, porque casi todos los campos sociales están cubiertos de alguna u otra manera. Hoy, clubes, bibliotecas, escuelas, comedores, salas médicas, teatros, hospitales y muchísimos entes más reciben aportes de las empresas, como así también se intensificarán campañas de prevención.


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