Aislado en las montañas de Hokkaido, en el norte de Japón, el Windsor Hotel Toya, que recibió este mes a la cumbre
del Grupo de los Ocho (G8), es un hotel hiperlujoso con una historia agitada, que sobrevivió a la quiebra y a una
erupción volcánica.
Inaugurado en 1993, con el nombre "Hotel Apex Toya", el establecimiento, un imponente trapecio blanco con
impresionantes vistas al lago volcánico Toya y al paisaje montañoso, era visto con malos ojos en esa época por los
habitantes de la región, que criticaban su extravagancia en plena naturaleza salvaje.
Fue apodado entonces como "Torre de burbuja", por la burbuja especulativa de fines de los años 1980, en Japón,
cuando los proyectos inmobiliarios delirantes vivían su apogeo, el dinero sobraba y los promotores inmobiliarios se
llenaban los bolsillos.
El hotel, que habría costado la friolera de 65.000 millones de yenes (390 millones de euros), casi no sobrevive al
estallido de la burbuja en cuestión.
En marzo de 1998, debió cerrar bruscamente, cuando su propietario se declaró en quiebra.
Su banco, el Hokkaido Takushoku Bank, desapareció a su turno en la tormenta, convirtiéndose en el primer gran
establecimiento financiero en bancarrota desde el fin de la Segunda Guerra MUndial.
Dos años más tarde, en marzo de 2000, el hotel vacío fue fuertemente salpicado por las cenizas del volcán vecino, el
monte Usu, cuya erupción implicó la evacuación de unos 13.000 habitantes de las cercanías.
El mismo año, el edificio fue comprado por una compañía de equipamientos de seguridad, Secom, por unas migajas
(6.000 millones de yenes o sea un onceavo de su precio inicial).
Completamente renovado, el hotel reabrió sus puertas en junio de 2002.
Desde entonces es explotado por el grupo japonés Windsor Hotels International.
El "Windsor Hotel Toya Resort and Spa" cuenta con unas 400 habitaciones de estilo occidental o japonés, una fuente
termal volcánica, así como 11 restaurantes, de los cuales uno es una sucursal de Michel Bras, un chef francés que
cuenta con tres estrellas de la guía Michelin.
Las tarifas por una noche van desde los 35.700 yenes (215 euros) por la habitación más simple en temporada baja
hasta los 1,36 millones de yenes (8.175 euros) por 24 horas en la "gran suite presidencial" de 230 metros cuadrados,
con una vista impresionante sobre el lago Toya y el Océano Pacífico.