Se entiende que la adopción de criterios de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en la gestión empresarial
entraña la formalización de políticas y sistemas de gestión en los ámbitos económicos, social y medioambiental; también
la transparencia informativa respecto de los resultados alcanzados en tales sectores; y, finalmente, el escrutinio
externo de los mismos.
El modelo de gestión de RSC propone que la articulación de las expectativas de los distintos grupos de interés
concurrentes en la actividad empresarial redunda en una mejor anticipación de los riesgos y, finalmente, en la creación
estable de valor para el accionista.
Aunque no existe una definición única de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), ésta generalmente se refiere a
una visión de los negocios que incorpora el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y el
medioambiente.
La RSE es vista por las compañías líderes como algo más que un conjunto de prácticas puntuales, iniciativas
ocasionales o motivadas por el marketing, las relaciones públicas u otros beneficios empresariales.
Ella es vista como un amplio set de políticas, prácticas y programas que soporta el proceso de toma de decisiones y
es premiado por la administración.
La Responsabilidad Social Empresaria constituye el compromiso de la empresa de contribuir al desarrollo sostenible,
con la participación de sus grupos de interés, a fin de mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto.
Los 6 conceptos clave
1. Compromiso
--De carácter voluntario.
--Adicional al cumplimiento de las obligaciones legales.
--Explícitamente declarado y demostrado.
--Contínuo y permanente una vez asumido.
--Parte de un sistema de responsabilidades compartido con todos los actores de la sociedad.
2. Contribución
--En función de las capacidades.
--Observando las diferencias culturales para elegir las herramientas adecuadas.
--Orientadas hacia la Inversión Social Sustentable y la generación de capacidades.
3. Desarrollo sostenible
--Asegurando la permanencia de la empresa en el tiempo para garantizar la continuidad de las acciones sociales
responsables en el futuro.
--Procurando compatibilizar las acciones sociales y ambientales con el desempeño económico de la empresa.
4. Participación
--Liderando el proceso de involucramiento "activo" de los grupos de interés.
--Fomentando asociaciones efectivas en Organizaciones de la Sociedad Civil.
--Aplicando herramientas y procedimientos eficaces orientado a resultados.
--Promoviendo la participación voluntaria de los empleados en las relaciones comunitarias.
5. Grupos de interés
--Identificando y priorizando a sus propios grupos de interés, teniendo en cuenta su actividad, el contexto y la
situación en particular.
--Recordando que la empresa es, a su vez, parte de diferentes grupos de interés.
6. Calidad de vida
--Respetando siempre las diferencias culturales.
--Generando capacidades para fomentar la igualdad de oportunidades.
Una visión diferente del tema
Existen varias definiciones respecto a la Responsabilidad Social Empresarial, todas coinciden en que se trata de una
forma de gestionar la empresa teniendo en cuenta los objetivos económicos de la misma, compatibilizando los mismos con
los impactos sociales y medioambientales.
No hay una definición que haya sido universalmente aceptada para definir a la Responsabilidad Social Empresarial;
según Deres (y es la definición más popular) es "una visión de negocios que integra a la gestión de la empresa, el
respeto por los valores y principios éticos, los trabajadores, la comunidad y el medio ambiente".
Esto quiere decir que es un interés propio e inteligente de la empresa que produce beneficios a la comunidad y a la
propia empresa. La responsabilidad social no tiene que ver solamente como una forma de realizar trabajos sociales en la
comunidad, sino se trata más bien de una estrategia de la empresa, que junto a su gestión de negocios y reflejando sus
valores, debe ser tratada como un caso de negocios más.
Las empresas que practican responsabilidad social, además, obtienen otros beneficios, como ser más atractivas para
los clientes, para sus empleados y para sus inversionistas; razón por la cual son más competitivas y pueden obtener
mayores ganancias.
La responsabilidad social empresarial, para ser exitosa, debe involucrar además distintos grupos de interés como los
trabajadores, los clientes, el estado medio, que trabajando coordinadamente para crear valor, puedan lograr mejores
resultados para la comunidad y para la misma empresa.
La responsabilidad social es la respuesta comercial ante la necesidad de un desarrollo sostenible que proteja al
medio ambiente y a las comunidades sin descuidar los temas económicos.
Actualmente la dimensión social es la que inclina la balanza al momento de emitir juicio sobre la calidad de una
determinada actividad empresarial, es por ese motivo que el tema de la responsabilidad social empresarial es un recurso
estratégico para la sobrevivencia de las organizaciones públicas y privadas, convirtiéndose la práctica de la justicia
en una cuestión rentable, siendo la mejor política económica aquella que produce mejores beneficios sociales.