"La mayor presión para decidir mi voto la sufrí de ella, más que del gobierno o el campo", confió ayer Julio Cobos,
en alusión a su hija, María Eugenia, de 22 años. La joven es la menor de tres hermanos, estudia veterinaria y siempre
se mostró afín a los reclamos ruralistas. "Hasta me mandó varios mensajito de texto. `Ojo cómo votas', me decía", se
sinceró.