La policía sudafricana reforzó ayer su presencia en las pobres barriadas de Johannesburgo después que 25 personas,
entre ellas 2 niños, fueron asesinadas en los últimos días a causa de un brote xenofóbico. Todo empezó cuando algunos
sudafricanos atacaron a varios inmigrantes. La nacionalidad de los extranjeros que son objeto de agresiones se
desconoce.