ROMA (Télam) -- Italia sostuvo ayer que España tiene una política de inmigración durísima que le sirve de ejemplo,
en una irónica respuesta a críticas formuladas por funcionarios españoles al severo trato de los sin papeles en suelo
italiano.
La vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega, decía días atrás que la política de inmigración
italiana era potencialmente xenófoba y racista y el ministro de Inmigración, Celestino Corbacho, agregó que esa
política discrimina y criminaliza a los ilegales.
El canciller del gobierno conservador italiano, Franco Frattini, recogió el guante y dijo que el gobierno socialista
español se queda atrás en dureza hacia el inmigrante ilegal, y que la severidad de Madrid en este tema era un ejemplo
para Roma.
"Zapatero tiene la mano dura, es más, durísima: expulsó a miles de personas con métodos, yo diría, muy rigurosos y
severos", apuntó Frattini, en referencia al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero.
"Y puedo decir que precisamente ese rigor llevó en 2 años a la disminución del 70% de los flujos de inmigrantes
clandestinos hacia las Canarias", aludió el jefe de la diplomacia italiana.