Una incursión de tropas colombianas en territorio venezolano, denunciada por Caracas el sábado y desmentida hasta
ahora por Bogotá, incrementa la tensión entre ambos países, cuyas relaciones están en un punto delicado desde hace
varios meses.
Ayer, responsables gubernamentales de las 2 naciones decidieron activar un mecanismo diplomático bilateral para
aclarar esta invasión del territorio venezolano que podría incluso deberse a una interpretación errónea de la frontera
debido a la crecida del río Arauca en periodo de lluvias.
"No vemos la razón de una incursión de este tipo. Los militares colombianos no estaban persiguiendo a nadie y no hay
posibilidad de cometer un error con la línea de frontera", explicó el ministro venezolano de Relaciones Exteriores,
Nicolás Maduro.
La visión venezolana es que ciertos sectores del gobierno colombiano, citando particularmente al ministro de
Defensa, Juan Manuel Santos, están usando este tipo de circunstancias para provocar un conflicto mayor.
"De manera peligrosa, comienza a escalarse desde un punto de vista político una posición antivenezolana y
antibolivariana con el fin de justificar una agresión violenta contra nuestro país y una desestabilización de toda
Sudamérica", advirtió Maduro.
Venezuela actuó siguiendo la doctrina pacifista y apegada al derecho internacional, subrayó Maduro, reiterando que
la posición colombiano representa una amenaza para la estabilidad de la región.
Más severo, el ministro de Defensa, Gustavo Rangel Briceño, reiteró la disposición y capacidad que tiene Venezuela
para defender la integridad aérea y terrestre del territorio nacional ante cualquier ataque armado.