BOGOTA (Télam) -- Karina, una de las más importantes jefas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC), por quien el gobierno ofrecía una recompensa de 1.000.000 de dólares y que se entregó a las autoridades,
admitió que la guerrilla está diezmada y recomendó al máximo jefe insurgente, Manuel Marulanda, que dialogue con el
Ejecutivo.
Tras 15 días de gestiones y cansada de la guerra, Karina se entregó junto a su pareja, Abelardo Montes, y fue
presentada en una conferencia en la que rechazó haber participado del asesinato de Alberto Uribe --padre del ahora
presidente-- y sugirió a sus ex compañeros que se entreguen.
La desmovilizada jefa del frente 47 de las FARC, cuyo verdadero nombre es Nelly Avila Moreno, sostuvo que el grupo
está diezmado y resquebrajado, pero consideró que muchos militantes se van a hacer matar antes de entregarse.
"La decisión que yo tomé de reinsertarme fue por la presión del ejército en el área. El gobierno planteó muchos
beneficios para todos los que dejen las armas", explicó Karina, que instó a los insurgentes a que cambien esa vida que
llevan y que se incorporen al plan de reinserción gubernamental.
Remarcó que no tiene las manos manchadas por el crimen del hacendado Alberto Uribe, padre del jefe de Estado, Alvaro
Uribe, en 1983, aunque algunas fuentes del gobierno la señalaban como una de las responsables.
Karina admitió que tiene temor por su familia porque su rendición es considerada en las FARC como una traición y
lamentó que se la considere una mujer sanguinaria, una versión que atribuyó a que se la acusa de hechos de los que ni
siquiera participó.
A su turno, el general Montoya manifestó que la entrega de Karina fue una tarea de inteligencia pura y una operación
intrépida desde todo punto de vista.
"Consideramos que hemos dado un golpe contundente a las estructuras de las FARC", añadió.
El diario "El Tiempo"
detalló, en base a voceros oficiales, que Karina habló telefónicamente con la directora de seguridad, María del Pilar
Hurtado, quien le recomendó pensar cuál iba a ser el futuro de su pequeño hijito si ella seguía delinquiendo.
Los contactos de la jefa guerrillera comenzaron a fines de abril, y hace 15 días, en una visita a Manizales, el
propio Uribe había sorprendido al declarar públicamente que si Karina se entregaba, tendría todas las garantías. La
entrega se concretó el domingo por la noche.
Con un chaleco blindado y chaqueta llegó a Medellín y pasó sus primeras horas lejos de la guerrilla en la IV Brigada
de Medellín, el mismo centro militar que por años fue uno de sus principales objetivos.
Mientras, el Ejecutivo no descartó que se pague una recompensa a las personas que ayudaron a las autoridades a
localizar a la rebelde.
A contramano de los decires de Karina, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, insistió con que la ex jefe
rebelde ascendió por su audacia y crueldad, y si uno toma su prontuario se da cuenta que esta mujer tenía agallas para
hacer cualquier tipo de operación.