En su informe correspondiente a este mes, la Cámara de Productores de Leche de la Cuenca Oeste de Buenos Aires
(Caprolecoba) destacó que en el oeste y sudoeste bonaerense y en La Pampa, entre otros sitios, se está consolidando un
"patrón de sequía", factor que, junto con el intervencionismo estatal, está complicando el panorama del sector.
En cuanto a las condiciones climáticas, se señaló que todo indica que el otoño y el invierno serán dos estaciones
secas, ya que las lluvias que harían falta para recomponer la humedad en el primer metro de suelo superarían las
probables para la época.
"De esta manera, con cielos despejados y una importante amplitud térmica, enfrentamos una perspectiva de salida de
un cuadro seco probablemente recién para la próxima primavera", se señaló.
Para el trimestre mayo-julio, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó precipitaciones normales, que
implican medias de 75-100 milímetros para el oeste de Buenos Aires, y temperaturas también normales, con medias de 8 a
10ºC para la zona.
Se señaló que la base forrajera se va ajustando cada vez más, y la producción se apoya en un intensivo uso de
reservas.
"Con estos factores, más la equivocada intervención del gobierno sobre el sector, concentrada en el control y
congelamiento de los precios a los tamberos, en mayo continúan complicándose las condiciones de producción en gran
parte de las cuencas lecheras, en particular en el oeste de Buenos Aires y La Pampa", se indicó.
En efecto, los controles lecheros de la región reportan caídas de 1,5 a 2 litros en los promedios individuales de
rinde por vaca en ordeñe.
"Esto no es difícil de explicar, tomando en cuenta los precios de los rollos buenos, de entre 180 y 200 pesos
(representan incrementos del 80% sobre la campaña anterior) y de alimentos balanceados que oscilan en los 650 pesos por
tonelada", se refirió.
En contrapartida, el precio de la leche para los tamberos continúa "planchado" en el bimestre abril-mayo.
"Se advierte apenas algún tenue movimiento de uno o dos centavos por litro, en algunos casos. Todo parece estar bajo
control para la secretaría de Comercio Interior, aunque se trate de una 'victoria a lo Pirro', que no logra contener
los precios al consumidor, desalienta fuertemente a la producción primaria y mantiene estancada nuestra lechería",
indicó Caprolecoba en su informe mensual.
"En el escenario campea la arbitrariedad, la violencia de las presiones ejercidas desde el poder y una absoluta
falta de competencia, que hace que ninguna industria parezca necesitar más leche ni estar dispuesta a pagar un poco más
por la misma (en un contexto de firmeza en el consumo interno y una gran avidez de la demanda externa)", añadió.
"Cuesta entender qué busca el gobierno con esta política para la lechería, y también cuesta entender la actitud de
las principales industrias frente a la misma, que no sabemos si definir como de resignación, temor o complacencia. ¿No
se dan cuenta de que, más allá de alguna ventajita de circunstancia, esto las perjudica seriamente y las pone en
peligro como empresas? ¿No evalúan que si no cambian de estrategia su propio destino se parecerá cada vez más al del
Titanic?", completó.