EN UNA reunión celebrada en la localidad de Bajo Hondo, de la cual se suministraron detalles en nuestra sección
agropecuaria del sábado 10, técnicos regionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria se refirieron a las
posibilidades que ofrece en la zona el cultivo de la cebada cervecera, cuya utilización por parte de empresas de dicha
industria representa una clara perspectiva de inmediata colocación. Los expertos afirmaron que el empleo de nuevos
cultivares de mayor rendimiento, así como la fertilización, el control de malezas y enfermedades y el conocimiento que
va adquiriendo el agricultor respecto del manejo son las herramientas que han permitido incrementar el área de siembra,
en medio de un panorama que se presenta más alentador todavía a corto plazo.
LA CEBADA se adapta perfectamente a los suelos del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, tal cual se indicó en
el encuentro, de manera que los productores demandan constantemente información a los profesionales de consulta y a
organismos como el INTA, con vistas a aprovechar las circunstancias comerciales que se presentan en estos momentos.
EN NUESTRO país, la principal aplicación de la cebada está vinculada con la industria cervecera, en tanto que a nivel
mundial la preferencia se vuelca a la alimentación animal. Pero sus atributos la colocan, asimismo, dentro de una
tendencia universal que se afianza día a día, como una materia prima propicia para la elaboración de biocombustibles,
una variante impensada hace unos pocos años. Por ejemplo, especialistas han señalado que dicho cultivo está llamado a
jugar un papel más que interesante en la fabricación de etanol. Sostienen que en Estados Unidos la cebada permitiría la
elaboración de 3.800 millones de litros de dicho producto.
LA SUPERFICIE de siembra en la Argentina alcanza a cerca de 450.000 hectáreas, con rindes promedio de 3.500
kilogramos. Pero estas cifras bien podrían quedar atrás en las campañas venideras, atento al interés que despierta la
negociación de la mercadería con las plantas cerveceras y, ahora, con la industria de los biocombustibles. No en vano
los especialistas atribuyen a la cebada un futuro alentador en la Pampa Húmeda, por encima de las cifras de siembra y
rendimientos consideradas históricas. De hecho, unos cuantos agricultores del área de influencia de Bahía Blanca
anticiparon, en los últimos días, estar dispuestos a incrementar el área de la cebada en la temporada próxima a
iniciarse, impulsados, entre otros factores, por la incertidumbre que rodea a la comercialización del trigo, en virtud
de las medidas vigentes dictadas por el gobierno nacional.
LA ALUDIDA reunión celebrada en Bajo Hondo, por lo tanto, significó un interesante aporte a la difusión de las
características del cultivo y a acompañar ese mayor interés de los productores por destinarle superficies más amplias
que las acostumbradas.