Jorge (PJ), desairó primero a los productores, a los que había convocado a una reunión en su despacho, pero no los
recibió y delegó el acto en el ministro de la Producción, Abelardo Ferrán.
El desplante enojó a los agroganaderos, quienes durante el encuentro a puertas cerradas no titubearon en recordarle
a Abelardo que su jefe debía "poner las p... sobre la mesa y empezar a definirse", lo que Ferrán aprobó inmediatamente;
lo de definirse, claro.
La obsecuencia de Jorge con el gobierno central tuvo su costo. Unos días después, de regreso del acto en Capital
adonde había viajado para vivar a Kirchner, los productores no le permitieron abandonar el aeropuerto de Santa Rosa,
además de recordarle a algunos familiares directos.
Después de estar más de una hora encerrado, Jorge se vio obligado a bajar del auto y dialogar para poder llegar
hasta su casa.