Menos mal que a los cuatro hijos de Laura Borromeo les gusta estar adentro de su casa del barrio Fonavi, porque si
prefirieran jugar afuera tendrían que hacerlo entre líquidos cloacales que, desde hace cinco días, circulan por calle
Biggio, entre Castelli y Terrada.
Los vecinos están acostumbrados al olor nauseabundo y los charcos putrefactos que dejan los desbordes cloacales,
pero a veces, como en los últimos días, los chicos salen menos de lo habitual en este sector de la delegación Norte,
ubicado entre los barrios Los Almendros y Ricchieri, a no más de 30 cuadras de la Plaza Rivadavia.
Y aunque ya se lo dijeron otras veces, esperan que la Provincia y el municipio cumplan con los plazos previstos de
finalización del colector Irupé y las redes domiciliarias, es decir, la solución macro del problema.
"Estamos podridos del olor a cloaca y eso que no es verano. Pero si nos vamos a quejar tenemos que hablar de la
mugre de los contenedores, de los pañales tirados, de las cloacas, que rebalsan desde siempre. Después vienen y piden
que se pague el impuesto municipal. Y una lo paga para qué, ¿para tener toda esta mugre?", dijo Borromeo.
Sus hijos y marido la miraban desde el segundo piso de uno de los monoblock del Fonavi, mientras Laura y su vecina,
Soledad Mendiola, se reían porque iban a ser "escrachadas" en "La Nueva Provincia"
como "las brujas del barrio".
"Hace rato que nos dicen que la obra de las cloacas está en marcha, pero se han hecho tantos barrios que ha
colapsado el sistema. Siempre termina afectando acá y sólo pasan la pala cuando está por venir el intendente o alguien
importante", afirmó.
Maximiliano Mendiola, hermano de Soledad, aseguró que el líquido cloacal corre desde un rebalse del barrio Los
Almendros, cerca de Vieytes y Güiraldes.
"Estoy podrido del olor a m... Ahora hay un vientito y no se siente nada, pero anoche --por el domingo-- estaba todo
calmo y húmedo y daban ganas de vomitar, te agarraban náuseas. Lo ideal sería que pasaran la máquina y que se llevaran
todo. De lo contrario, esto va a estar varios días acá", señaló.
A esperar que seque
El titular de la delegación Norte, Eduardo Bidondo, aclaró que el foco donde rebalsaron las cloacas, en el barrio
Los Almendros, debe ser reparado por Aguas Bonaerenses SA (ABSA).
"Imposible pasar la máquina ahora, porque puede quedar peor todavía. Hay que esperar que seque, ya que sino va a ser
un chiquero. Son máquinas muy pesadas que hacen mucha huella. Si llega a llover mucho se va a complicar más. Pero está
en marcha la solución con el colector Irupé y las redes, así que habrá que esperar", dijo.
El vocero institucional de ABSA, Daniel De la Iglesia, advirtió que en los barrios consorciados, como el Fonavi, la
empresa tiene ingerencia a partir de la boca de registro.
Prometió que, en las próximas horas, se analizará y resolverá la pérdida cloacal del barrio Los Almendros.
La coordinadora del consejo vecinal Norte, Gisela Mordeglia, admitió que hay que esperar la primera licitación de
las redes domiciliarias del sector, que está prevista en Villa Duprat.
"Hasta entonces no hay más que hacer. Los listados de materiales ya fueron terminados. Entramos en una impasse",
subrayó.
Por su parte, el presidente de la sociedad de fomento de Villa Irupé, Omar Berardi, explicó que las cloacas
desbordan porque el colector Don Bosco no resiste más.
"Estamos muy cansados --dijo--. Hoy --por ayer--, brotó más de los habitual y se juntó el agua con el líquido
cloacal. Entiendo que hay sequía y el campo lo necesita, pero si llega a llover, encima se van a llenar los pozos y
todo saldrá a la calle".