En los últimos meses, los propios protagonistas del sistema de salud local vienen esgrimiendo severas críticas en
relación a diferentes falencias que, de manera más o menos visible, están menoscabando y haciendo peligrar la buena
calidad del servicio.
Al reclamo permanente de las asociaciones de profesionales que trabajan en los hospitales públicos, se sumaron otras
voces, en el marco del espacio que viene fomentando la comisión de Salud del Concejo Deliberante y, en particular, el
Consejo Local de Políticas Sanitarias, creado a instancias del concejal Esteban Obiol, oficialista disidente
incorporado ahora al bloque del Frente Para la Victoria Gremial, inaugurado por Saúl Figueroa.
Médicos de guardia
Médicos adherentes a la Asociación Médica de Bahía Blanca y a la Asociación de Profesionales de la Salud del
Hospital Municipal enfatizaron un pedido ante sus pares, funcionarios y dirigentes, y frente a los concejales, para que
sean mejoradas las condiciones de trabajo de los médicos de guardia.
El planteo, que se esgrimió oficialmente en el marco de la última reunión del citado Consejo, es producto de la
dificultad de los hospitales públicos, sobre todo del Municipal, de conseguir profesionales para cubrir sus guardias.
La solicitud consiguió el aval de la gran mayoría de los presentes, acordándose continuar con los pasos necesarios
para lograr su concreción.
Participaron de ese encuentro los concejales Obiol, Alejandro Curino y María José Romero (FPV), Mirta Olivera y
Oreste Retta (UCR); el secretario y la subsecretaria de Salud municipal, doctores Guillermo Quevedo y Susana Elliker;
el director de la Región Sanitaria I, doctor Jorge Gabbarini, acompañado por la doctora Cecilia Castro; el director
asociado del hospital Penna, Daniel Listingart; y los directores del hospital Municipal, Angélica Nigro y Oscar Colombo.
Desde el frente gremial, acudieron el presidente de la Asociación Médica, Fernando Carignano, en compañía de sus
secretarios María Elena Sánchez Bejarano y Carlos Deguer; el secretario de la Asociación de Profesionales de la Salud
del Hospital Municipal, Pablo Curino; y el titular de la Asociación de Profesionales del Hospital Penna, Fabián Giménez.
Además, estuvieron la máxima autoridad del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires distrito X, Carlos
Fernández Campaña, y el doctor Miguel Cachiarelli, de la Federación de Clínicas de Buenos Aires local (Fecliba).
Uno de los tramos sustanciales estuvo a cargo de Carignano, quien consideró, gráficamente y en relación a los
médicos de guardia, que "nadie va a desarmar bombas por mil pesos por mes (*) y en condiciones precarias, con el riesgo
de quedarse sin trabajo de buenas a primeras o con riesgo de su propia vida".
Sánchez Bejarano explicó que "la guardia es el lugar donde más se maltrata a los profesionales, que, además, no
tienen un sillón cómodo ni privacidad ni horarios programados para descansar".
"Nadie quiere hacer guardias por la forma cómo se los trata, y esto no es un problema del actual ministro de Salud,
Claudio Zin, sino que tiene más de 15 años", señaló la ginecóloga.
Giménez se sumó a la protesta, al decir que hay gente que lleva 12 años en condición de becaria en el hospital
Penna, aunque es este grupo el que lleva adelante muchos servicios del nosocomio durante los fines de semana.
El médico Pablo Curino se inclinó por, en lugar de tomar más médicos para las guardias, mejorar las condiciones de
los que están (entre las cuales mencionó una buena calefacción).
"Hay gente que puede y quiere trabajar más horas y no puede por cuestiones administrativas", dijo, a lo que Colombo
acotó que él mismo quisiera ser full time y no puede.
Los dirigentes médicos aseguraron que hay muchas cuestiones que pueden ser solucionadas desde las propias
direcciones de los hospitales, a lo que Listingart y Gabbarini coincidieron en aclarar que no resulta tan sencillo. No
obstante, los nombrados, más Obiol, se comprometieron públicamente a bregar por la descentralización de los servicios
de salud dependientes de la Provincia, en relación a La Plata.
Gabbarini propuso, además, que la carrera médico hospitalaria se inicie con el ingreso a la residencia, para mejorar
el sentido de pertenencia al hospital.
Salas médicas
El intercambio de ideas se extendió, luego, al volumen de población que concurre a las guardias con consultas
banales, de las cuales, se dijo, únicamente el 5 por ciento constituye una verdadera emergencia, aunque todos
coincidieron en que el modelo imperante es hospitalocéntrico y que la población prefiere el nosocomio porque se siente
más segura con la atención que recibe, amén de que tiene a mano todos los recursos para someterse a los estudios que se
le soliciten.
Carignano consideró que "los problemas de fondo tienen que subsanarse con una política de salud".
"¿Cómo?: Llevando a la práctica lo que se declama: una atención primaria como corresponde, que las salas médicas no
sean consultorios externos, sino que hagan medicina de penetración, evitar que la gente se enferme, en lugar de atender
a los ya enfermos; una inversión en salud mayor; y el recurso humano que se forme sea orientado de acuerdo con la
demanda y no en forma anárquica, como es ahora", señaló.
Gabbarini propuso que se cierren las unidades sanitarias céntricas y que se abran nuevas en la periferia, a lo que
Quevedo respondió que es políticamente imposible cerrar un recurso, aunque reconoció que algunas de las céntricas
trabajan muy poco.
Sobre el funcionamiento del sistema, el secretario municipal de Salud sintetizó "tenemos muchos recursos y hay que
optimizarlos".
"Si se implementan estructuras educativas dirigidas a la población respecto de cuáles son los beneficios que
encuentra acudiendo a una unidad sanitaria, muy probablemente gran cantidad de consultas que hoy son canalizadas al
hospital puedan trasladarse a las unidades sanitarias".
Agregó que "desde hace muchos años, el tema se está difundiendo, pero es una cuestión muy enquistada y la gente
acude al nosocomio porque centraliza todos los recursos: consulta, estudios, análisis, etc.", dijo.
Por último, señaló que, actualmente, se trabaja en aumentar la accesibilidad, prolongando el horario de ciertas
unidades sanitarias de lugares desde donde más se acude al hospital.
La doctora Elliker aclaró que muchos de los profesionales de las unidades sanitarias están desbordados y añadió que
se llamó a concurso a médicos de familia, generalistas y clínicos y no se consiguieron, obteniéndose sólo dos pediatras.
Al final del encuentro, Obiol pidió públicamente a Quevedo que les permita colaborar en la mejora del sistema.
(*) Se refiere a lo que percibe un médico por cuatro medias guardias (de 12 horas cada una) en un mes.
La situación en el hospital Municipal
La doctora Nigro apuntó que la falta de recurso humano en el nosocomio dependiente de la comuna trasciende el
plantel médico.
"Nosotros necesitábamos 120 cargos de todo tipo (algunos imprescindibles y otros que podían esperar), al punto de
que, una noche, un cirujano se puso a limpiar el quirófano. Hemos recibido algunos cargos, pero la falta de enfermeros
es el problema más grave que tenemos", aseveró.
Dijo, también, compartir el planteo de la Asociación de Profesionales de que la solución es mejorar las condiciones
del plantel actual.
Pedirán colaboración a las obras sociales
El encuentro citado anteriormente registra un antecedente: una reunión mantenida por los miembros del consejo de
administración del hospital Municipal, donde se determinó que una de las medidas para mejorar el servicio de
Emergencias será solicitar a las obras sociales que promuevan que sus afiliados recurran a clínicas privadas.
Estuvieron los concejales Romero, Retta y Obiol, junto a Quevedo, Elliker, Nigro, Colombo, representantes de la
Asociación de Profesionales y el dirigente Francisco Rech, por parte del Sindicato de Trabajadores Municipales.
Romero, representante de la comisión de Salud del HCD en el nosocomio, detalló que, en la reunión, se analizaron los
diferentes factores que intervienen para que la citada área se encuentre muy poblada y con pocos médicos, y se
comentaron algunas posibles soluciones.
"En relación a los médicos, no se trata de un trabajo atractivo, por los riesgos que se corren y el nivel de estrés
que esto genera, y muchos de los profesionales actuales no tienen un sentido de pertenencia con el servicio", indicó.
Añadió que la población que más concurre es la residente en el sector norte de la ciudad, por lo que se habló de
promover la asistencia a las unidades sanitarias e, incluso, extender el horario de ciertas salas médicas.
"Y, si la gente manifiesta que acude a la guardia porque recibe otro tipo de trato o atención, también debemos
trabajar con los profesionales de las unidades sanitarias, para que el vecino se sienta motivado a acudir", sostuvo.
"Finalmente, hablamos de que el 40 por ciento de los pacientes que concurren a la guardia tiene obra social. En base
a ello, desde la comisión de Salud, acordamos reunirnos con algunas obras sociales, para plantearles esta situación y
ver de qué manera se puede resolver", informó la edil.
En cuanto al saldo del encuentro, expresó: "Por supuesto que las soluciones no se producen con la rapidez que se
necesita; siempre vamos atrás de los problemas, en este tema como en otros, pero me parece muy positivo que las cosas
se discutan y haya posibilidad de escuchar las diferentes opiniones, cada una de las cuales tiene una parte de verdad".
Nigro, consultada por este diario, coincidió en que el problema es multicausal y que uno de los principales factores
a atacar es el caudal de pacientes con obra social.
"Hemos conversado sobre la población que asiste a la guardia, que por allí se concurre por patología banal y no se
entiende que se debe asistir por situaciones de emergencia; se habló de la posibilidad de prolongar el horario en
algunas unidades sanitarias y yo planteé que, en un año de gestión, habíamos incorporado profesionales y adquirido
aparatología e infraestructura para la guardia", dijo, a modo de resumen.
En el marco de las probables soluciones, expresó que "el doctor Obiol propuso hablar con las autoridades de las
obras sociales de mayor concurrencia, para gestionar si sus afiliados pueden dirigirse a otro lugar que no sea el
hospital Municipal".
Verónica Saeta/"La Nueva Provincia"