Pese a la fuerte recuperación experimentada por la economía argentina, urge la aplicación de medidas correctivas por
parte del próximo gobierno si se quiere revertir el mal desempeño de las últimas décadas. Esta resultó la coincidente
conclusión de los destacados especialistas que ayer participaron en la jornada de cierre de la XLII Reunión Anual de la
Asociación Argentina de Economía Política (AAEP).
Ante un atento auditorio que colmó el salón de actos de la Universidad Nacional del Sur (Colón 80), Luis Secco
--quien coordinó la ponencia--, Juan Carlos De Pablo, Guillermo Rozemwurcel y Daniel Heymann brindaron sus diagnósticos
sobre la realidad económica actual.
"Si Cristina Fernández piensa que este proceso de recuperación seguirá sin hacer cambios, cree en los Reyes Magos",
lanzó De Pablo en el inicio del encuentro organizado por el departamento de Economía de la UNS.
De cara a la nueva conducción económica, que fue confiada a Martín Lousteau, De Pablo consideró que poco interesa el
nombre del titular de Hacienda si éste tiene limitados los grados de libertad para tomar decisiones.
"¿Quién será el verdadero ministro? ¿Lousteau? ¿Cristina o Néstor Kirchner?. En Economía hubo tres conducciones.
Lavagna tuvo un poco de autonomía, pero Felisa Miceli y Peirano no tenían nada de poder", agregó De Pablo.
Para Rozemwurcel, el gobierno debe "caer" en que la crisis de la Convertibilidad ya pasó y que el desempeño actual
de la economía nacional no se encuentra afectada por la misma. Aseveró que de esta forma, gobernar como si existiera
emergencia económica no tiene sentido.
Así, a su juicio, sería necesario emprender una reforma tributaria donde se amplíe la base del impuesto a las
Ganancias (considerando a la renta financiera) y una sustitución de las retenciones por un tributo que grabe la
tenencia de la tierra y no a su producción.
A su turno, el profesor universitario y economista de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL),
Daniel Heymann, estimó que centrarse en una tendencia de crecimiento sostenido es la clave para superar el magro
desempeño de las últimas décadas.
"Para ello, hace falta inversión y eso requiere mayor ahorro interno. Pero debe disminuir el consumo, porque sino
será imposible lograr", opinó.
El Pacto Social
. Otro de los puntos tocados, fue el Pacto Social al que convocará la presidente una vez en funciones, el que procurará
coordinar las voluntades de empresarios, trabajadores y gobierno.
"Es un pacto corporativo que, por definición, los hacen los presentes para j... a los ausentes. Nadie defenderá a
los trabajadores informales, ni a los tenedores de títulos en default ni a los ahorristas", señaló De Pablo.
Rozemwurcel expresó que el acuerdo, tal cual está armado, no logrará contener el conflictivo distributivo que
atraviesa el país. "Hay que definir también cual será la política de subsidios adecuada para limitar los aumentos de
alimentos que agudizan este conflicto. Debería focalizarse más en compensaciones a los pobres y no a la clase media en
general".
"Desde años atrás --prosiguió--, la 'solución' a los problemas distributivos siempre fue la misma: depreciar el
peso, salarios bajos en dólares y compensar a los trabajadores, vía retenciones, a los productores de alimentos. "Esta
acción tiene dos problemas: castiga a los capitalistas más innovadores, que son los del sector agropecuario, y es
inestable, porque no puede sostenerse en forma indefinida la subvaluación del peso".
Acotó que una Argentina más competitiva necesita de medidas para que crezca la productividad, más allá del tipo de
cambio. Rozemwurcel concluyó que la clásica antinomia campo versus industria no es buena para el país y que ambos
sectores deben complementarse, ya que el campo realizó fuertes innovaciones. Enfatizó que es preciso dejar de subsidiar
a los industriales prevendarios y volcar recursos a reconvertir al sector manufacturero.
La inflación.
Ineludible, el tema de la inflación fue otra de las aristas de la conferencia. Según Heymann, un sistema financiero
requiere de estabilidad en los precios. De lo contrario, se carecerá de unidad para nominar los préstamos a mediano y
largo plazo, elemento indispensable para el crecimiento.
"La inflación se arregla con inversión. Esto es cierto, pero hay que tomarlo con pinzas, porque que un 1% de
crecimiento en la producción requiere de 2,50% de aumento en la inversión y un incremento tan pequeño a la inflación
mucho no le hace", reflexionó.