A menudo, las parejas optan por irse a dormir --muchas veces, incluso, en camas o cuartos separados-- luego de haber
tenido una pelea o discusión.
Sin embargo, según los científicos de Universidad de Arizona, en Estados Unidos, esta no seria la mejor opción.
Por el contrario, los especialistas que condujeron la investigación indicaron que estar bien en pareja y solucionar
(o, al menos, intentarlo dialogando) los problemas antes de entrar al dormitorio para disponerse a descansar,
contribuye a dormir mejor y, por lo tanto, estar mejor predispuesto para encarar el día siguiente.
Del trabajo participaron 29 parejas heterosexuales,
"Al observar los datos. día a día, parece haber una relación directa y un círculo vicioso entre la calidad del sueño
y el funcionamiento de la relación, que condiciona el descanso por las noches", expresó el líder del trabajo, doctor
Brant Hasler, candidato doctoral en psicología clínica e integrante de la mencionada universidad.
"En ese circuito, el conflicto de la pareja durante el día hace que, por las noches, el descanso reparador sea
esquivo, situación que, a su vez, genera una mayor susceptibilidad e irritabilidad al día siguiente; razón por la cual
es más probable que todo vuelva a empezar", detalló el especialista.
"Aunque estos resultados son preliminares, debido al tamaño de la muestra y a una medida subjetiva de la calidad del
sueño, podemos decir que la percepción de la mujer sobre la relación parece ser particularmente importante, ya que
tiene un impacto sobre la calidad subjetiva del sueño de esa noche, tanto de ella como de su pareja", completó Hasler.
Con el objetivo de obtener los datos necesarios para llegar a sugerir que lo mejor es que las disputas sean
resueltas antes de irse a la cama y que las discusiones difíciles se pospongan, hasta que ambas partes de la pareja
hayan disfrutado de una buena noche de sueño, los investigadores leyeron y analizaron los diarios llevados por cada uno
de los participantes del trabajo, en los cuales se registraban sus interacciones.
Entre los hombres, dormir bien de noche se relacionaba con calificaciones positivas respecto de la calidad de la
relación al día siguiente.
Para las mujeres, las interacciones negativas diurnas con sus parejas resultaban en una mala calidad del sueño esa
noche, tanto para ellas como para su pareja.
Otro ensayo sobre la capacidad del cerebro de "trabajar" durante el sueño postuló que dormir es bueno para la
memoria, aunque el cerebro durmiente parece almacenar únicamente la información más útil.
Para llegar a esta afirmación, la autora del estudio, doctora Jessica Payne, becaria posdoctoral en psicología de la
Facultad de medicina de Harvard en Boston, Estados Unidos, se basó en datos de un grupo de 44 estudiantes de entre 18 y
22 años.
"Hay que ver el sueño como un período de consolidación de la memoria, en el que el cerebro durmiente determina
cuáles son los recuerdos más importantes y elige los mejores candidatos para la memoria a largo plazo", explicó Payne.
Finalmente dijo que es posible que los aspectos químicos y fisiológicos subyacentes del sueño en la consolidación de
la memoria sean más efectivos si se "etiqueta" un recuerdo en particular poco antes de dormir.
"Es que el sueño parece preservar, de forma selectiva, las memorias que son emocionalmente importantes y relevantes
para objetivos futuros", finalizó la especialista. (Pro-Salud)
Opinión
Derivaciones
Cuando una situación conflictiva propia de la pareja no logra resolverse adecuadamente, es decir que se insiste y se
sobredimensionan los problemas, terminan generándose distintos tipos de consecuencias a nivel de la conducta.
Por ejemplo, agresiones, alejamientos e indiferencias que, a la larga, marcan y delimitan espacios de soledad, de
angustia y alejamiento.
El doctor José Abadi, autor de este comentario, es médico psiquiatra y psicoanalista.