La fundación Jóvenes Líderes surge como una propuesta para incentivar la aparición de nuevas personalidades y
liderazgos juveniles.
El proyecto apunta a modificar una tendencia pasiva que viene teniendo lugar en la Argentina y que afecta a la
sociedad en todos sus ámbitos.
Lamentablemente esta indiferencia ya se observa en muchos casos desde la adolescencia, por lo que destacan los
miembros de la fundación que se trata de un momento clave.
"Los problemas públicos nos conciernen a todos. Intentar estar marginados de ellos es de por sí una tarea
infructuosa porque cada uno de nosotros estamos atravesados por una realidad cotidiana de la que no podemos ser
indiferentes", comenta la doctora Ledo, directora del área de estudios políticos de la Fundación.
Para el titular de la FJL, Leandro Viotto Romano, existe mucha quietud en los jóvenes mientras que la República va
cayendo en un "mediocrismo" al cuál la sociedad asiste como mera espectadora.
El proyecto dedicado a invertir en la juventud como la herramienta para la construcción de un futuro próspero para
la Nación cuenta entre sus miembros consultivos con el apoyo de personalidades como Julio Werthein, Sergio Bergman, el
periodista Jorge Romano y el doctor Máximo Ravenna; entre otros.
"Bernardo Neustadt fue también hasta el momento de su fallecimiento uno de los mayores entusiasmados en la
realización de esta propuesta", destaca Viotto Romano.
Entre los objetivos de la institución se destacan la planificación para la elaboración de proyectos que apunten al
fortalecimiento de las instituciones, contribución a la difusión y defensa de los valores tradicionales, de libertad
individual y estado de derecho, organización de conferencias, cursos y seminarios con personalidades apuntando al
desarrollo intelectual de futuros líderes nacionales, entre otras actividades.
Esta organización apartidaria sin fines de lucro apunta también entre otras cosas, con el apoyo conjunto de
empresas, establecimientos educativos y particulares, a trabajar como nexo entre diferentes sponsors y jóvenes
potenciales de todo el país interesados en realizar estudios universitarios y de posgrado, cuyos costes le sean
dificultosos para afrontar.
"Con la colaboración y el incesante trabajo de todos podemos transformar el presente para ver un futuro consolidado
donde seamos los actores de una evolución positiva", destacó la joven Romina Candida, Coordinadora del Voluntariado de
la fundación.
"Los jóvenes no sólo representan la preocupación del presente, sino que también constituyen la solución del futuro.
Las generaciones venideras deben tomar a este tiempo político como un período útil para servirse, en muchos casos, de
ejemplos a no imitar.
"La República no se reconstruye mediante ejercicios de corte populista y confrontativo; como así tampoco con
`iluminados mesiánicos' que esgrimen una falsa intelectualidad. Trabajar en la formación de equipos de técnicos e
intelectuales capacitados para adentrarse en el mundo empresarial o político, con un marcado sentido del compromiso
moral, es una de nuestras mayores prioridades", afirmó el presidente de la fundación.