Desde que se fue de Olimpo, Marcos Gutiérrez tenía mucho por decir, aunque siempre pidió, al menos a este diario, no
hacer pública ninguna nota periodística hasta el día en que su equipo, Newell's, venga a jugar a Bahía.
Finalmente, el sábado 10 de noviembre arribó a nuestro medio. Y no esquivó el bulto. Habló...
"Tengo mucho para decir, no aguanto más", sostuvo la "Anguila" antes del desayuno. Faltaban nada más que siete horas
para el choque entre aurinegros y "leprosos" en el estadio Roberto Carminatti. Sin embargo, el tema era otro. Del
pasado.
Con un montón de papeles en su mano derecha, se sentó en un sillón del cómodo y lujoso lobby del hotel Argos, se
acomodó y disparó con municiones de distinto calibre desde el mismo momento en que se prendió el grabador.
"Tengo algo atragantado desde hace mucho. Quise que el tiempo aplaque un poco el fastidio que sentía y preferí
elegir este momento de mayor tranquilidad. Necesito decir la verdad de lo que pasó, el por qué de mi ida de Olimpo, y
no me quiero olvidar de nada", comenzó relatando el arquero que ascendió con el representativo bahiense de la "B"
Nacional a Primera en la temporada 2006-2007.
"Lo que sucedió en Olimpo, después del ascenso, fue una gran desilusión. El presidente del club (Jorge Ledo) se
quedó con el esfuerzo y el dinero de todo el plantel que consiguió los dos campeonatos (Apertura y Clausura) y que
terminó subiendo a Primera", tiró Gutiérrez.
"Ledo no quiso que yo continuara en Olimpo. Cuando concluyó la temporada me di cuenta que no iba a poder seguir por
cómo se había manejado el presidente, sobre todo en el transcurso del Clausura. Tras un semestre normal, Ledo estuvo
dos meses aislado del plantel. Cada vez que lo llamaba no me podía atender; iba a verlo al club, me hacía esperar dos
horas, y me dejaba parado ahí. Tras el 0-0 con Villa Mitre no aguanté más y lo encaré...".
--¿Y te atendió?
--Sí. Me dijo que estaba enojado conmigo porque yo me quería ir del club, que había declarado que Olimpo era una
m... y un montón de estupideces más. Le creyó a su informante, me refiero a Leonardo Cauterucchi, quien sigue estando
dentro del actual plantel. Soy un tipo frontal y me manejé de la misma manera en los 17 años que llevo como
profesional. Me fastidian muchas injusticias, pero más las agachadas y las habladurías por atrás.
"Ahí me volví loco. Me pueden criticar como futbolista, pero me molesta muchísimo cuando se meten con la persona.
Siempre fui un convencido de que nunca hay que hablar mal de la entidad o de los que te dan trabajo. A mi Olimpo me
abrió las puertas en un momento difícil de mi carrera y le fui un agradecido hasta el último día".
--Pudiste llegar a Ledo. ¿No confió en tu palabra?
--El se sintió ofendido porque, supuestamente, yo analizaba ofertas de otros equipos. No puedo mentir, propuestas
tuve, como en diciembre --al finalizar el Apertura--, cuando me llamó Newell's. Para que no se origine un circo, le
comenté a Madelón (Leonardo Carol, el DT) que si alguien me pedía, diga que no, porque yo me quería quedar para
ascender con Olimpo.
"Pero Ledo bancó a muerte a Cauterucchi, y me quedé con la espina. Me estaban ensuciando gratis. Entonces le pedí a
Jorge que me reconozca quien era el `alcahuete', no podíamos seguir así. Y me lo dijo, pero me pidió que no haga q...,
que me lo informaba en confianza, que mantenga silencio hasta junio, que lo haga por él y por el club".
--¿Y?
--Su informante está atajando, de no creer... Pero bueno, que demuestre que puede jugar, por ahí es mejor en eso que
ensuciando a las personas. No soy un paracaidista en el fútbol; Cauterucchi habló de mi como si yo no fuera nadie. Eso
me molestó, pero pasa en un club como Olimpo.
"No quería que todo termine en un cabaret"
--¿No hablaste nunca con Cauterucchi?
--Cuando uno obra así, de mala fe, no hay nada de qué hablar. Respeté lo que Ledo me pidió. Si debía decir algo era
frente a todo el grupo, porque cada vez que me reunía con Ledo para pelear por la plata de todos, salía este tema.
Lamentablemente, me tuve que callar para que el vestuario no se transforme en un cabaret.
"Igualmente, había un clima de m... entre los jugadores. Porque ese sujeto, de antemano, siempre sabía todo lo que
yo iba a plantear adelante de mis compañeros cada vez que me reunía con Ledo. Por suerte, la mayoría eligió seguir
tirando para adelante, y el arquero se quedó solo y sin apoyo".
--¿No hablabas adelante de él?
--Me molestaba entrar al vestuario y verlo. Tuve que convivir con una persona que me tiraba m..., a la que sólo le
interesaba arreglar su parte y despotricar en contra de todos. Con los de más experiencia (Carrario, Fleitas, Monsalvo,
entre otros) no tenía diálogo; después lo fueron conociendo los demás.
"Y si el presidente te dice, el informante es `fulano', es porque tanta confianza no le tenía. Cauterucchi ocupó ese
lugar mientras le servía. No reaccioné para que no se arme la `gorda'. Siempre pensé en lo deportivo, en conseguir el
objetivo de todos: el ascenso. Jamás hice camarilla en un vestuario, te lo puede decir cualquier compañero. Los más
chicos estaban de mi lado, me llamaron para el día del padre, y eso es gratificante. Es uno de los mejores recuerdos de
mi paso por Olimpo".
"Se quedó con toda la torta"
--¿Es cierto que, antes de venir a Olimpo, renunciaste a un contrato de tres años con Newell's?
--Sí. Quería triunfar en lo deportivo, por eso elegí Olimpo. El sueldo que podía percibir acá no era ni la mitad de
lo que me ofrecían en Newell's. Como había dado mi palabra, terminé viniendo a Bahía. Por eso me molestó que esa
persona haya asegurado que yo me quería ir. Nunca le negué el saludo porque sino tenía que andar explicando las
razones. Y esa explicación podía llegar a terminar de la peor manera.
"Esa es la primera causa de mi alejamiento de Olimpo. La otra es porque Ledo nunca cumplió con el premio acordado.
Dijo que lo iba a pagar, pero no la cifra que se había acordado en las reuniones, que eran 750.000 pesos por el
ascenso. A eso había que agregarle los premios por partido ganado a lo largo del campeonato".
--¿Qué parte no se cumplió desde la dirigencia hacia al plantel?
--Cobramos sólo los premios por los partidos ganados del Apertura, en la segunda parte (Clausura) no vimos una
moneda. El grupo fue demasiado generoso por lo que el presidente aportó. A los jugadores no nos importó no cobrar y
ascendimos igual, y eso es loable. Es triste que algunos se hayan subido al carro de la victoria después de haberse
c... en el esfuerzo de todo un plantel.
"Hoy por hoy, a la dirigencia de Olimpo le resta abonar alrededor de 450 o 500.000 pesos, según las cuentas que se
pueden sacar por los jugadores que no cobraron, los que, en definitiva, son los que más jugaron. Sólo recibieron algo
los chicos que se quedaron en el club. Es doloroso que todo haya terminado así...
"Antes de jugar con Atlético Rafaela, en la última fecha, Ledo me pidió que le comunique al plantel que en tres días
iba a liquidar la deuda, así todos se podían ir de vacaciones. Se fue a Buenos Aires, permaneció 12 días y vino con DT
nuevo (Guillermo Rivarola). Nosotros seguíamos en Bahía deambulando y él se jactaba de que teníamos contrato hasta el
30 de junio de 2007. En vez de pagar o ver qué jugadores se podían quedar o no, directamente nos ignoró.
"Se quedó con toda la torta, no la repartió. El ser humano muestra sus miserias cuando suceden situaciones como
estas, cuando demostrás poder con dinero en la mano. Ledo agarró mucho de la televisión, pero...".
"La plata estaba, pero..."
--Al principio fuiste vos el que hizo las cuentas para dividir el dinero del premio, pero después se volvió todo a
cero... ¿Qué pasó?
--Algunos jugadores querían cobrar más de lo que le correspondía. Por ejemplo, Marcelo Perugini merecía entrar en el
reparto porque se rompió el ligamento cruzado jugando y no matando a compañeros dentro de una oficina.
"Cauterucchi generó todo el malestar dentro del plantel. Pero también fue culpa de Ledo, que le prestó la oreja por
casi dos meses. Su informante vivió diciendo que el grupo estaba dividido. Nada que ver. Si hubiésemos estado divididos
no lográbamos el ascenso. Es más, muchos nos fuimos del club y siguió hablando, comentando que los que se habían
quedado en Olimpo eran los que valían la pena, los de buena fe. No para, sigue boqueando..., ya nos vamos a cruzar".
--¿Le vas a pedir una explicación?
--No sé. Siempre traté de mantener la armonía del grupo, pero me fui y sigue hablando. Por mi parte sé que no voy a
cobrar nunca más, ni tampoco veo que alguien tenga la grandeza de reconocer la deuda. Es cierto que no hay nada
firmado, pero algunos cobraron o lo están haciendo. Me duele porque yo fui el capitán y el responsable de arreglar y de
llegar a ese acuerdo; confié en la palabra del presidente y él me clavó un puñal por la espalda.
"Lo único que me dejaría tranquilo es que mis compañeros, los que más necesitan el dinero, lo puedan percibir. Yo a
los pibes les pedía que se tiren de cabeza y lo hacían. Muchos jugadores dejaron la vida por Olimpo, y no fueron
recompensados".
--También es casi imposible que vuelvas alguna vez a Olimpo...
--Sí, pero no me importa. Te doy otro ejemplo. Por la venta de Sergio Escudero entró al club 300.000 dólares, y
"Chucho" es otro de los que no cobró el premio. Ese dinero llegó, porque Ledo me dijo que lo tenía, pero nunca lo puso
para saldar cuentas.
"A esta altura es difícil que Ledo pague lo que debe, pero la gente debía saber la verdad. Parece una película,
porque ascendimos y terminó todo mal. Sólo tres equipos bajaron y subieron en un año: Olimpo, Estudiantes de La Plata y
Huracán. Pero parece que eso no sirvió de nada...".
--¿No hubo ni una mínima chance de que sigas en Olimpo tras el ascenso?
--No. Incluso Ledo me desprestigió en Buenos Aires. Dijo que estaba peleado con los arqueros, que no aceptaba
quedarme como suplente... Se lo comunicaba a los representantes y ellos me lo decían a mi. Por eso a la semana que
terminó el torneo sabía que no iba a seguir en Olimpo.
"Desgraciadamente no supe quién era Jorge Ledo antes de llegar a Olimpo, sino hubiese hecho firmar todo en el primer
día de práctica. Pasó todo lo que pasó porque confié en su palabra; la culpa es mía también. Me gustaría alguna vez
vestir la casaca de Olimpo por lo que viví dentro de la cancha, pero sé que es difícil por el trato del presidente.
"Cuando obrás bien en la vida tenés la recompensa. Por eso Newell's me hizo firmar un contrato hasta junio de 2010,
y eso que tenía posibilidades de ir a Huracán y Tigre. Fue la mejor opción, no quería quedarme más al lado de Ledo".
"En Buenos Aires ya lo saben"
--Si alguien te pide referencias de Olimpo, ¿qué le aconsejás?
--Que haga firmar todo antes de tiempo, que tenga todos los papeles en regla y que no confíe en Ledo. Pero ya lo
saben en Buenos Aires. Cuando me llamaron de Futbolistas Agremiados y me preguntaron si todo lo que había pasado en
Olimpo era verdad, les tuve que decir que sí. Y me dijeron, `esto es una rueda, hoy estás arriba y mañana abajo'. Eso
me dejó un poco tranquilo.
--Algo es cierto, los hinchas de Olimpo te adoran.
--Porque siempre me manejé con respeto. Cuando volví de la pretemporada hicimos un partido ante un equipo de la Liga
local. Había 50 hinchas en la cancha y me aplaudieron. Me sorprendí, no nos conocíamos, aunque me hicieron sentir como
en mi casa. Eso no pasa en todos lados.
"Nunca fui demagogo ni me di golpes en el pecho cuando me ovacionaron. Atajé por el bien de Olimpo, no para salvarme
solo. Por suerte di la vuelta olímpica con mi hijo encima de mis hombros, y esa imagen perdurará por el resto de mi
vida. No quise que me saquen una foto para demostrar que estaba todo bien, tal como hizo Cauterucchi, quien concentraba
solo porque nadie quería ir con él".
--¿No te vas a arrepentir de nada de lo que dijiste?
--No, porque es la verdad. Seguramente el presidente se excusará en que no hay nada firmado, como ya lo aseguró.
Pero que cada uno saque sus conclusiones. Que le pregunten a Federico García, a Basanta, a Fleitas, y ahí se van a dar
cuenta quién miente y quién no.
"Yo duermo tranquilo, salí campeón dos veces, y eso vale más que el dinero que me deben".
Sergio Daniel Peyssé/"La Nueva Provincia"