BUENOS AIRES (EFE) -- La viuda del capitán Humberto Viola, María Cristina Picón, reclamó la detención de Fidel y
Raúl Castro por entender que las máximas autoridades cubanas tuvieron responsabilidad en la actividad guerrillera que
asoló a nuestro país en los años '60 y '70.
El pedido formal fue interpuesto por el abogado Javier Vigo, que representa a la mujer en la causa por el asesinato
de su esposo y de una hija común, de cinco años, a manos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
El episodio ocurrió el 1 de diciembre de 1974 en San Miguel de Tucumán cuando María Estela Martínez de Perón (PJ)
era la presidenta del país.
Vigo solicitó a la justicia federal, según lo publicado ayer por un diario porteño, que el crimen sea declarado de
lesa humanidad y, consecuentemente, imprescriptible.
También pidió que se impute a los fallecidos Héctor José Cámpora (PJ), presidente de la Nación durante 45 días en
1973, y Oscar Bidegain (PJ), que gobernó la provincia de Buenos Aires, por haber incurrido en terrorismo de Estado al
facilitar el accionar de la subversión armada.
Al régimen comunista cubano, corporizado en los hermanos Castro, le imputa haber entrenado a guerrilleros argentinos
y promovido la insurgencia de izquierda en América latina.