CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) -- El Papa Benedicto XVI dijo ayer que los 30 años de aborto legalizado habían
devaluado la vida humana en Italia, pero la oposición de centroizquierda sostuvo que la legislación había reducido la
cantidad de embarazos interrumpidos.
Los comentarios del Pontífice se sumaron a un debate sobre el aborto en Italia, donde fue una cuestión importante en
la campaña para la elección del mes pasado, 30 años después de su legalización, pese a la oposición del Vaticano.
"Permitir la interrupción de embarazos no sólo no resolvió los problemas que afligían a muchas mujeres y algunas
familias, pero también abrió más heridas en nuestras sociedades", dijo el Papa a una delegación del Movimiento Pro-Vida
de Italia.
"Mirando hacia las últimas tres décadas y considerando la situación actual, uno no puede negar que defender la vida
humana hoy se convirtió prácticamente más difícil por una mentalidad que progresivamente degradó su valor", agregó
Sus palabras atrajeron críticas de la centroizquierda, que apoya en gran parte la legislación de 1978 que permite el
aborto cuando es solicitado en los primeros 90 días de un embarazo y hasta la semana 24 si la vida de la madre está en
riesgo o si el feto está malformado.
Livia Turco, ex ministra de Salud del Gobierno de centroizquierda que colapsó en enero, dijo que las preocupaciones
del Papa son injustificadas y que la legislación había ayudado a reducir marcadamente la cantidad de abortos en Italia.
"La legislación es sabia, previsora y eficiente", afirmó
Los críticos argumentan que el aborto reemplazó la anticoncepción y dicen que deberían ajustarse las reglas a la luz
de los avances médicos que permiten la supervivencia de algunos fetos nacidos antes de las 24 semanas
Pero políticos conservadores cercanos al nuevo primer ministro Silvio Berlusconi, cuyo gobierno fue investido la
semana pasada, también están divididos sobre la cuestión, con algunos que argumentan que el aborto equivale al
asesinato.
Isabella Bertolini, legisladora de la coalición Pueblo de la Libertad de Berlusconi, recibió positivamente las
palabras del Papa y dijo que renovaría los pedidos para una moratoria de la ONU sobre el aborto, como la que el ente
mundial tiene sobre la pena de muerte.
Sin embargo, Mara Carfagna, ministra para la Igualdad de Oportunidades de Berlusconi, dijo que el problema real no
era la legislación que permite el aborto, sino la necesidad de políticas más beneficiosas para las familias e
incentivos que ayudarían a la mujer a decidir en contra de la interrupción
La tasa de natalidad de Italia de 1,3 niños por mujer.
Pidió a Israel por los católicos
El Papa Benedicto XVI apeló a Israel para que ayude a detener una marcada disminución en la población minoritaria
cristiana del país, diciendo que los católicos se habían vuelto particularmente vulnerables en los conflictos de
Oriente Medio.
El Pontífice también pidió a Israel que permita una mayor movilidad a los palestinos, incluyendo el traslado a
lugares de adoración, "para que también ellos puedan gozar de mayor paz y seguridad".
"Sé que ustedes comparten mi preocupación por la alarmante disminución en la población cristiana en Oriente Medio,
incluyendo Israel, a través de la emigración", dijo el Papa.
"Rezo para que se hallen vías para reasegurar a la comunidad cristiana, para que puedan experimentar la esperanza de
un futuro seguro y pacífico en sus tierras ancestrales", agregó.
El Pontífice efectuó los comentarios en un discurso para recibir al nuevo embajador de Israel ante la Santa Sede,
Mordechay Lewy, quien se convirtió en el quinto enviado desde que el Vaticano y el Estado judío establecieron
relaciones diplomáticas en 1994.