LA PLATA (DyN) -- La novia de Rodolfo Barreda, el dentista condenado a prisión perpetua por matar a toda su familia
y que lleva 15 años preso, no concurrió ayer a los tribunales, tal como estaba previsto, para ratificar que acogerá en
su casa al recluso si le otorgan la prisión domiciliaria.
Fuentes judiciales confirmaron que ayer a la mañana en la Cámara Penal platense aguardaban a la mujer, identificada
como Berta André y con domicilio en la calle Vidal al 2300, del barrio porteño de Belgrano, pero informaron que como no
se hizo presente, la audiencia pasó para otro día.
Eduardo Gutiérrez, defensor del odontólogo, declaró a los periodistas que "es necesario que concurra personalmente
en los próximas días para ratificar el ofrecimiento y prestar el consentimiento de que se va a encargar de la
contención y asistencia de Barreda".
El múltiple homicida tiene concedido el beneficio de la prisión domiciliaria por el Tribunal de Casación bonaerense,
porque cumple con el requisito legal de haber sobrepasado los 70 años, ya que 73 años, pero la concreción de ello
depende de que la Cámara convalide el sitio al que irá a vivir.
De todos modos, el fiscal General de Casación, Carlos Altuve, reclamó el freno de la salida de Barreda con los
argumentos de que la prisión domiciliaria era para los procesados y no para los penados, como el odontólogo, y advirtió
que el tribunal no había consultado la opinión del ministerio público en este caso.
La impugnación del fiscal deberá ser ahora remitida a la Suprema Corte bonaerense.
Lo mismo opinó el juez Eduardo Carlos Hortel, presidente del tribunal que en 1995 condenó a prisión perpetua a
Barreda por los asesinatos de su mujer, su suegra y sus dos hijas, al advertir que si le conceden el beneficio "se
viola el principio de igualdad", porque "hay personas en la misma situación (que Barreda) y no están en prisión
domiciliaria".
Barreda y el defensor propusieron el viernes a los jueces de la Cámara "varios" lugares a los que el dentista podría
ir a vivir, algunos de ellos en la Capital Federal y otros en el interior de la provincia de Buenos Aires, confiaron
fuentes judiciales.
Habrá que esperar ahora a los resultados del informe ambiental sobre cada uno de esos sitios que realizarán los
peritos, para ver cuál elegirían los jueces como el apropiado.
No obstante, falta el informe psicológico que emitió el Servicio Penitenciario Bonaerense, aunque las fuentes
confiaban en que daría positivo.
Matanza
El 15 de noviembre de 1992, en su casa del centro de La Plata, Barreda mató a escopetazos a su señora Gladys Mac
Donald, de 57 años; su suegra, Elena Arreche, de 86, y sus dos hijas, Adriana, de 24, y Cecilia, de 26.
Y aunque en un primer momento quiso hacer creer que se había tratado de un robo, las pruebas terminaron
comprometiéndolo y confesó el múltiple homicidio días después.
Desde entonces está en prisión y en 1995 la Justicia lo condenó a reclusión perpetua, aunque uno de los miembros del
tribunal --María Clelia Rosenstock-- votó en disidencia por considerarlo inimputable.
"Lo volvería a hacer porque vivía en un infierno y me tenían loco", dijo públicamente Barreda ya en prisión donde
--según el Servicio Penitenciario Bonaerense-- su conducta intramuros "ha sido excelente".