En juicio abreviado (con el acuerdo del imputado y de las partes), Héctor Andrés Díaz (25) recibió una condena de
seis años y seis meses de prisión, como autor penalmente responsable de seis delitos, la mayoría cometidos en Punta
Alta, entre ellos un violento asalto en un domicilio particular.
El fallo fue dictado por los jueces Daniela Fabiana Castaño, Pablo Hernán Soumoulou y Raúl Guillermo López Camelo,
del Tribunal en lo Criminal Nº 3, quienes consideraron acreditada la intervención del sujeto en los distintos hechos.
La principal sustracción se cometió el 9 de agosto de 2006, a las 21.30, en la casa 18 del barrio Municipal, de la
vecina ciudad, donde dos delincuentes --entre Díaz-- redujeron a María Esther Ortiz y a Néstor Daniel González.
Mediante el uso de un cuchillo y un revólver, los sujetos advirtieron "queremos comida, esto es un asalto" y
exigieron la entrega de elementos de oro y plata.
Sin mediar resistencia de las víctimas, golpearon brutalmente a ambos, los amordazaron y los ataron. Al hombre,
incluso, le provocaron cortes en la mejilla y en la oreja izquierda, le colocaron una bolsa plástica en la cabeza y lo
rociaron con insecticida y lavandina.
Finalmente, se apoderaron de un teléfono celular, unos 500 pesos en efectivo y tres relojes, entre otros elementos.
Los restantes hechos
Por otra parte, se vinculó a Díaz con el robo de un remís Fiat Duna, dominio DBK 140, perteneciente a Patricia
Alejandra Cruz, que se encontraba estacionado en Roca 650, de la vecina ciudad, la madrugada del 9 de junio de 2003, y
de la sustracción, el 20 de diciembre de 2004, a las 22, de 200 pesos de la carnicería de Guillermo Roberto Olivera,
ubicada en Brown 586, también de Punta Alta.
Para los magistrados, el procesado, además, sería quien, el 28 de febrero de 2006, cobró en el barrio puntaltense de
Empleados de Comercio, 150 pesos de Luis Armando Canullán, con la promesa --incumplida-- de entregarle un televisor.
A su vez, se probó que Díaz fue uno de los reclusos que, el 2 de octubre de 2006, en horas de la noche, se evadió de
la comisaría de Coronel Rosales, luego de forzar unos barrotes y llegar hasta el patio de la dependencia.
Finalmente, se lo ligó con el saqueo de la caja registradora, que contenía 45 pesos en efectivo, del denominado Café
de la Ciudad, ubicado en Sarmiento 48, de este medio, propiedad de César Daniel Ruesga, ilícito que tuvo lugar la
madrugada del 27 de febrero de 2003.
De acuerdo con el tribunal, la intervención del individuo en todos los casos se probó mediante las distintas actas
de procedimiento, las declaraciones de testigos y policías que participaron en las pesquisas y, en el caso del atraco
con armas, se sumó el secuestro en su poder de un bolso que contenía los efectos malhabidos y un reconocimiento en
rueda de personas.
Sin mencionar atenuantes ni agravantes de su conducta, los jueces hallaron responsable a Díaz de ser autor de robo
agravado (en poblado y en banda), evasión, hurto calificado de automotor, robo calificado y portación de arma de fuego
de uso civil sin autorización, en concurso real de delitos, imponiéndole seis años y medio de prisión.