El próximo jueves, durante la sesión ordinaria del Concejo Deliberante, volverá a utilizarse la banca 25 con el
denominado corralito urbano, esta vez ocupada por la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (CCIS).
La banca 25, figura vigente en nuestro poder legislativo desde 1997, es un instrumento que permite a una persona o
entidad ocupar en calidad de concejal una banca para exponer "algún tema de interés general", disponiendo para ello de
un lapso de 10 minutos.
En este caso, vuelve a plantearse la cuestión de la ordenanza que, durante los últimos 3 meses (entre noviembre de
2007 y abril de 2008), impidió la solicitud de permisos de edificación y/o demolición en los barrios Universitario y
Napostá, como una primera respuesta de la Municipalidad a la proliferación de viviendas multifamiliares, que viene
generando diversas quejas entre los habitantes del sector por cuestiones varias, que van desde la pérdida de identidad
barrial hasta la falta de presión adecuada en la provisión de agua.
En particular, la CCIS pondrá énfasis, y de hecho ya ha presentado un comunicado de prensa con su postura, en
manifestar su "profunda preocupación" por las consecuencias que la extensión de medidas de ese tipo puede traer a la
industria de la construcción, afectando a los variados sectores de la producción relacionadas con esa actividad.
"El llamado corralito urbano trajo gran preocupación en muchos sectores, por caso corralones de materiales, empresas
constructoras, inmobiliarias, escribanías y sindicatos, a los que afecta de manera directa. Nosotros hemos mantenido
reuniones con esos sectores, con el intendente Cristian Breitenstein y con el presidente del CD, Juan Pedro Tunessi. En
ese marco fue que solicitamos, el pasado 25 de abril, la banca 25 para exponer nuestra visión", señaló a este diario el
contador Jorge Longoni, quien, como asesor de la CCIS, iba a ser, en principio, la persona designada para hacer uso de
la palabra.
"En realidad, el tema ha quedado planteado ante la opinión pública, por lo que no tiene posiblemente la
trascendencia de cuando pedimos la banca. Por otra parte, esta semana yo no voy a estar en la ciudad, por lo que es
posible que sea otro representante de la CCIS quien haga uso de la palabra. La idea es plantear una meta inmediata para
la solución de los servicios sanitarios, para que no haya argumentos que detengan la construcción, ya que hoy hay
muchos emprendimientos detenidos",
remarcó Longoni.
La fecha de solicitud de la nota presentada por la CCIS es del día posterior al que hicieron uso de la banca los
vecinos de varios barrios y calles de la ciudad, solicitando la extensión del corralito, la aplicación de la ley
provincial 8.912 que estipula determinados valores de densidad poblacional para cada lote o manzana y la participación
vecinal en la comisión que analizará, en los próximos meses, las reformas del Código de Planeamiento Urbano.
Situación bajo análisis
A poco de cumplirse un mes del levantamiento de la ordenanza que impedía la presentación de permisos de construcción
en los barrios Universitario y Napostá, la comuna no conoce con precisión la cantidad de nuevos proyectos que se han
presentado luego de terminada la veda constructiva.
De acuerdo con fuentes cercanas al área de Planeamiento Urbano, el municipio lleva adelante un estudio de la
situación para conocer con precisión lo ocurrido en las últimas semanas y evaluar la situación.
Como se informara oportunamente, el levantamiento del corralito urbano coincidió con la implementación de ciertas
modificaciones del CPU, por caso la exigencia de espacios para estacionamiento y cisterna en los edificios
multifamiliares y la necesidad de presentar, junto con cada nuevo emprendimiento, los certificados de disponibilidad de
servicios emitidos por las empresas prestatarias de agua, electricidad y gas.