El presidente de la Sociedad de Fomento de Bella Vista, Edgar García, se resistió a entrar el domingo al parque
Independencia para no amargarse por la cantidad de gente que recorría la nueva feria. Sin embargo, sí paseó por las
calles cercanas: "Fue un desastre, tal como lo preveíamos, porque la gente ni podía cruzar; mi nieta tardó 20 minutos
en pasar en moto", contó.
Según el secretario de Desarrollo Humano y Social, Ariel Zaballa, el nuevo mercado de pulgas juntó a unas 25 mil
personas durante todo el fin de semana. También siete cuadras de autos a la redonda.
"Si antes era peligrosa la entrada al parque, ahora es peor. Fue cualquier cosa. Los dueños de las casas de Azara y
Balboa no podían sacar el coche. A lo mejor con el tiempo mejora, no quiero ser alarmista, pero el parque no era para
esto. Ahí está el único zoológico, las piletas de natación...", agregó García.
El domingo se celebró el 70 aniversario de la Sociedad de Fomento de Bella Vista y muchos vecinos aprovecharon la
reunión para criticar la decisión del intendente Cristian Breitenstein de trasladar el mercado informal.
"Vamos a seguir peleando por esto. No para enfrentarnos al intendente o a los feriantes, sino porque no es el lugar
adecuado. Además, esto va a terminar mal: calculo que los inspectores estarán un tiempo y después va a quedar el
tránsito a la que te criaste, como se decía antes. Lo mismo pasará con los feriantes", opinó el fomentista, quien dijo
estar apoyado también por la Sociedad de Fomento de Sánchez Elía.
Su par de Tiro Federal, también concejala radical, Mirta Olivera, coincidió con García y señaló que se reunirán
todas las entidades vecinales para analizar qué hacer.
"Mandaremos un comunicado, porque no fuimos consultados. Mena --Gustavo, secretario de Gobierno-- y Paladino
--Sergio, subsecretario de Coordinación y Producción-- nos dijeron que tendrían en cuenta nuestra postura y, de pronto,
nos enteramos que estaba todo listo".
Aclaró, no obstante, no estar en contra de los trabajadores del mercado, "pero sabíamos que iba a desbordar".
Promesa de orden
"Estamos trabajando para que el fin de semana que viene sea mucho más ordenado y, sin duda, lo va a ser", prometió
Zaballa a los vecinos que viven en el entorno del parque Independencia.
Aseguró que el municipio cumplió respecto del orden, limpieza y procedencia legítima de los productos.
"Nuestra intención era que los feriantes mejoraran su calidad de vida mediante este emprendimiento. Uno de ellos me
dijo que, en dos días, había vendido lo mismo que en un mes. Sabía que les iba a ir bien. El público cautivo de la
estación de ferrocarril iba a seguir yendo al parque y también muchos de los que desconfiaban de las situaciones de
higiene e ilegalidad. No le erramos".
Consideró que el éxito del último fin de semana fue desmedido y se debió al clima soleado y la novedad de la feria.
"Muchos fueron a ver de qué se trataba. Sin duda les va a ir bien, pero no va a haber la bestialidad de gente de
ayer --por el domingo--, que superó toda expectativa. Había un montón de inspectores, pero nos sobrepasó la situación.
Había colas de autos para entrar y salir", reconoció.
El jefe del Cuerpo Unico de Inspectores Municipales, Eduardo Iezzi, advirtió que se vigiló el cumplimiento de todas
las ordenanzas relativas a tránsito, alimentos y perros sueltos.
"Fue un éxito total --dijo--. Hubo que cerrar las puertas porque ya estaba saturado el estacionamiento del parque
Independencia. Nunca había visto tanta gente ahí. Respecto de la venta se va a ir regulando; ya se quitó la
comercialización de los CD y la ropa ilegales y estamos por sacar la norma de venta de panchos".
Iezzi admitió que hubo discusiones porque algunos feriantes se habían quedado sin escaparates.
"A las 17 tuvimos que cerrar el ingreso, porque era imposible manejar. A las 18 se pidió a los puesteros que fueran
cerrando. Hasta las 20 o 21 debe haber habido gente paseando", contó.
Palabra de puestero
Gustavo Iriart tenía un puesto de baratijas en la vereda de la Estación Sud y el sábado estrenó uno igual, de lona
blanca, en el parque Independencia, alrededor de un bulevar secundario y a metros de las piletas de natación que se
usan como colonia de verano.
"La feria quedó hermosa desde lo estético. Fue mucha gente, quizá no 25 mil personas, pero más de lo habitual. Ayer
--por el domingo-- a las 18 se vallaron los accesos. Estaba muy lindo y soleado. En la feria anterior le dábamos la
alternativa de compra al público hasta último momento. Pero bueno, ahora no la manejamos nosotros, sino el municipio",
dijo.
Iriart fue uno de los que más criticó la decisión del intendente de trasladar la feria.
"Yo puse todas mis energías en defender mi posición en la estación, pero ante la verdad de que no íbamos a tener
feria decidimos registrarnos en esta modalidad".