La intención de crear un espacio propio para dar pelea electoral motivan los primeros chispazos entre radicales "K"
y gobernadores e intendentes del PJ, que no desean ver amenazada la alianza que los encaramó en el poder.
Para avanzar en la búsqueda de consensos y conformar un sello propio, representantes de doce provincias del sector
de la UCR afín a Néstor Kirchner se reunieron ayer en la Capital Federal.
"Por el momento, será un movimiento nacional que apuntará a todos los distritos donde no gobierna el radicalismo `K'
", expresó el tucumano Jorge Mendía. La intención final es competir en las legislativas del año próximo y en las
presidenciales de 2011.
Mendía desestimó cortocircuitos con los "radicales que gobiernan" al ratificar su pertenencia a la Concertación
Plural a nivel nacional y sostener que se trata de una medida complementaria a las iniciativas para fortalecer el
espacio.
Pese a los desmentidos, los contactos encendieron señales de alerta en gobernadores, intendentes y legisladores
radicales "K" porque, de progresar la idea de un partido propio por fuera de la Concertación Plural, se forzaría la
ruptura de las alianzas que permitieron ganar a gobernadores e intendentes con el PJ y otras fuerzas como aliados.
"Más que un quiebre con los radicales que gobiernan será un enfrentamiento a la conducción de los comités de la
UCR", deslizó una fuente.
Corrientes, Río Negro, Santiago del Estero y Catamarca --además de decenas de intendentes en todo el país-- están en
manos de la UCR "K" y fueron proclamados con el respaldo del oficialismo nacional, pero en base a alianzas locales y no
como partidos únicos.
"Chispazos hay siempre, de eso se trata la política", intentó minimizar el neuquino Horacio Quiroga, radical de
origen y hoy funcionario de la Cancillería.
La reunión continuará hoy por la mañana y a su término se dará a conocer un documento con las conclusiones, que
incluirá un pedido de audiencia al vicepresidente de la Nación, Julio Cobos. (NA)