BUENOS AIRES (NA) -- La pobreza cayó del 23,4% al 20% durante el período que va de octubre del año pasado a marzo
último al tiempo que la indigencia disminuyó del 8,2% al 6%, según informó ayer Cristina Fernández de Kirchner.
La revelación fue hecha por la presidenta de la República durante un acto protocolar en el salón Sur de la Casa
Rosada, que sirvió para entregar diplomas a médicos del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y
Pensionados (INSSJP).
Cristina dijo, además, que el trabajo en negro mermó del 39,3% al 37,3%. "Son números que nos enorgullecen, no a un
gobierno sino a todos los argentinos. Es un logro de todos", manifestó.
También comentó que si se comparan las cifras con la cantidad de pobres al primer semestre de 2003, cuando Néstor
Kirchner asumió la jefatura del Estado, el descenso fue de 33,3%.
"Aún falta mucho por hacer porque son cifras que golpean y duelen, pero lo importante es ver hacia atrás cómo estaba
la situación", puntualizó Cristina.
"Es importante observar que en este crecimiento están participando un poco más de argentinos que antes estaban a la
vera del camino y sólo podían ver cómo otros disfrutaban", añadió.
En la presentación, secundaron a Cristina los ministros Florencio Randazzo (Interior), Graciela Ocaña (Salud) y
Alicia Kirchner (Desarrollo Social).
¡Qué momento!
En medio del conflicto con el campo, Buzzi estuvo en la Casa de Gobierno y hasta habló durante el acto en el salón
Sur..., pero no fue Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), sino Alfredo Buzzi, decano de la
facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Tras varios días de silencio presidencial sobre la disputa con el sector agropecuario, el discurso de la primera
mandataria había generado cierta expectativa. Pero varios carraspeos se oyeron cuando, con voz grave, el locutor
oficial dijo: "A continuación hace uso de la palabra Alfredo Buzzi". Ante las dudas, aclaró rápidamente que era el
decano de la facultad de Medicina.
El auditorio continuó murmurando mientras el profesional improvisaba una breve alocución para resaltar la importante
tarea de las universidades de todo el país al capacitar a médicos de cabecera de la obra social de los jubilados.