BUENOS AIRES (DyN) -- Una sorpresiva huelga paralizó ayer por la mañana todas las líneas de subterráneos porteños y
generó una fortísima indignación en los pasajeros que habitualmente recurren a ese medio de transporte para concurrir a
sus trabajos.
La medida de fuerza comenzó a las 7, un momento crucial de la jornada, e hizo que se formaran extensas colas --que,
en no pocos casos, superaron los cien metros-- frente a las paradas de colectivos o en algunas estaciones ferroviarias
barriales. También resultó imposible hallar algún taxi libre.
El paro comenzó por un conflicto interno de los empleados adheridos a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que
denunciaron a un sector sindical por maniobras ilegales en la elección de delegados y por generar agresiones hacia el
otro sector.